lunes, 11 de marzo de 2013

11-M Victima del atentado y de lo sucedido después



Tomás Jiménez

[foto de la noticia]
(Asociación de Víctimas del Terrorismo). 59 años. El 11-M viajaba en el quinto vagón del tren de la estación de El Pozo. Sufrió daños en los oídos y en un pulmón, del que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
"El atentado me cambió para mejorar. Sabes que lo que estás viviendo es de más. Aquel 11-M, por un lado, fue para mejor, ves la vida de otra forma. También es verdad que por tener un carácter más abierto y positivo me dije a mí mismo que esto hay que quitárselo de encima y no tuve que recurrir ni a psicólogos ni a psiquiatras. Al poco tiempo cogí el mismo tren y me senté en el mismo asiento. Al año, se guardó un minuto de silencio y yo fui el único del trabajo que no pude salir a la calle. Entonces se me caían las lágrimas. A los cuatro años, me llamó un psicólogo para preguntarme qué tal estaba y si requería de su ayuda. ¡Anda, que si lo hubiera necesitado! También a los cuatro años, fue peor con el Consorcio de Seguros. Fue como si se rieran de nosotros. Ahí es cuando realmente pensé: ¡Éstos son los que me van causar a mí la depresión de verdad! Todos los años, en estas fechas, enciendo en casa una de esas velas aromatizadas. Mi familia se piensa que es porque me gusta, pero yo la enciendo en recuerdo del 11-M".

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