Infantil y Cadete Femenino 14/05/2026
Infantil y Cadete Femenino 12-05-2026
Fotos Torneo en OLIVA Puente Mayo
El CB Oliva Activa’t Oliva se clasifica para los cuartos de final tras superar a El Pilar B de Valencia en una eliminatoria de octavos que fue mucho más dura de lo que reflejan los marcadores. Ambos partidos estuvieron marcados por una intensidad extrema que convirtió la pista en un auténtico campo de batalla, en gran parte debido a la permisividad arbitral, algo que empieza a ser demasiado habitual y que no debería normalizarse.
El encuentro de ida, disputado en casa, terminó con un contundente 68-20. Dominamos desde el inicio con autoridad en ambos lados de la pista, pero el resultado no debe engañar: fue necesario un gran esfuerzo, entrega y concentración. El rival, pese a la desventaja, no bajó los brazos en ningún momento, demostrando un carácter y orgullo que merecen reconocimiento.
Sin embargo, el desarrollo del partido estuvo lejos de ser el adecuado. Los contactos constantes, golpes y tensiones entre jugadoras no fueron responsabilidad de ellas, sino consecuencia de un arbitraje que permitió demasiado. Varias acciones debieron sancionarse con mayor severidad, incluso con descalificaciones, pero no fue así. La falta de control acabó pasando factura.
Tras ese primer partido, ya anticipábamos que la vuelta en Valencia sería aún más complicada. Con la eliminatoria prácticamente decidida, era previsible un criterio arbitral todavía más permisivo. El objetivo era claro: mantener la cabeza fría, resistir y salir del partido sin consecuencias.
Y así fue. El segundo encuentro resultó incluso más duro. Hubo barra libre de contactos y el nivel de frustración fue creciendo en ambos equipos. Jugadoras, entrenadores y afición no entendían cómo tantas acciones quedaban sin sanción. Se produjeron faltas muy peligrosas, como un empujón por la espalda a Koniba que pudo acabar en una situación grave contra la grada. Una acción claramente antideportiva que se señaló como falta normal.
La tensión era evidente. Recibí una técnica por dirigirme a mi jugadora para que mantuviera la calma, una decisión que acepto. Lo preocupante es la diferencia de criterio: sensibilidad para sancionar palabras, pero permisividad ante acciones físicas peligrosas.
Este tipo de situaciones reflejan un problema más profundo. No es una cuestión de capacidad arbitral, sino de actitud. Falta implicación, empatía y responsabilidad en muchos casos. Da la sensación de que algunos árbitros no comprenden la realidad del juego o no le otorgan la importancia que merece cada partido, independientemente de la categoría.
Es cierto que existe una escasez de árbitros, y que sin ellos no se puede competir. Pero eso no puede justificar actuaciones deficientes. Del mismo modo que jugadores y entrenadores pueden ser sancionados, debería existir algún mecanismo para evaluar y, si procede, sancionar también a los árbitros cuando su actuación genera un malestar generalizado.
Cuando todos —jugadoras, cuerpos técnicos y aficiones de ambos equipos— coinciden en su descontento, es evidente que algo no se está haciendo bien.
El tramo final de la fase regular ha dejado un balance muy positivo para nuestro equipo junior femenino, que ha cerrado esta etapa con 21 victorias y una sola derrota, mostrando un gran nivel competitivo y consolidándose como uno de los conjuntos más fuertes del grupo.
El 20 de febrero de 2026, recibíamos al Alcoy en nuestra pista. Fue un partido que se ganó con solvencia (73-30), sin necesidad de grandes alardes de juego. La superioridad del equipo fue evidente desde el inicio.
El 28 de marzo, recibíamos a Pedreguer, un rival siempre competitivo. El equipo salió muy concentrado, con un 8-0 inicial que marcó el camino. Al descanso ya dominábamos claramente (41-12), firmando una de las mejores primeras partes de la temporada. Tras el descanso, bajamos el ritmo y dosificamos esfuerzos hasta el 63-26 final.
Llegaba entonces el partido clave. El 1 de abril, visitábamos a Xàbia con la primera plaza en juego. Tras un inicio igualado (8-10), el equipo elevó su intensidad de forma notable, imponiéndose en todos los parciales posteriores (8-24; 16-20; 7-16) hasta lograr una contundente victoria por 39-70 que nos colocaba líderes del grupo.
La primera posición se confirmó el 17 de abril con una victoria ante Denia por 59-35 en un partido rápido y por momentos bronco, donde lo más positivo fue que no hubo lesiones.
La fase concluyó el 18 de abril en Alcoy, ante un rival mermado por las bajas, en un encuentro sin historia que terminó con un claro 43-131.
Con el excelente balance de 21 victorias y 1 derrota, el equipo afronta ahora las eliminatorias con ambición e ilusión. A partir de este momento, cada partido será decisivo: no habrá margen para despistes y cualquier bajón de intensidad puede costar caro.
El grupo ha demostrado su potencial, pero ahora toca confirmar de qué está hecho cuando más importa.