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lunes, 9 de febrero de 2026

CB Oliva Mompó-óptica ... 46 - 43 ... Benissa

Tras la derrota inesperada, pero merecida, en el campo de Alfas (lo del arbitraje lo dejaremos para otro día, porque telita marinera... puedes pitar bien o mal, pero no puedes tener difeentes sesgos a la hora de pitar dependiendo de en que zona pites y no puedes encararte a las jugadoras como hizo la señora colegiala, si mis jugadoras se merecen una técnica por algo que hayan dicho o hecho se la pitas, pero no les hablas de esa forma levantando la voz, gesticulando con las manos y brazos y haciendo esos gestos... por mucho menos un entrenador o un jugador es descalificado de un partido... pero lo dicho, no fue culpa del arbitraje la derrota, aunque no ayudo nada, y fuimos merecedoras de perder ese partido). Tras esa derrota llegaba a nuestro campo el Benissa, teníamos que ganar como fuera a pesar de las bajas y de que teníamos a jugadoras lejos del cien por cien.



 El partido no comienza con mucho acierto por nuestra parte a pesar de hacer algunas jugadas interesantes, 4-5... pero en un chispazo de defensa, transiciones rapidas y buenas tomas de decisiones el equipo parece despegar, 11-5... pero no, la defensa comete errores y no acabamos de distanciarnos en el marcador que refleja un 17-11 al final del primer periodo. En el inicio del segundo periodo parece que podemos sacar diferencia, nos ponemos 21-12 y con muchas opciones claras de poder sacar más ventaja, pero no estamos acertadas en las finalizaciones y el rival resiste nuestras embestidas... tanto resisten y tanto fallamos que empezamos a precipitarnos, a querer meter canastas antes de trabajar las jugadas y eso lo aprovecha el rival para recuperar balones y pillarnos a la contra una y otra vez, su reacción es demoledora y logran ponerse por delante 22-23 a falta de un minuto para la conclusión del periodo, una última canasta de Atou nos pone por delante al descanso, 24-23. 
El tercer periodo lo comenzamos como un tiro, parcial de 8-0 que podría haber sido incluso mayor, estamos defendiendo muy bien y atacando a un nivel colectivo notable. 32-23. Pero volvemos a caer en las precipitaciones, en querer tirar de cualquier sitio en cualquier momento de la jugada y asi damos vida al rival que se rehace y recorta diferencias, las teniamos un poco groguis y no acabamos de rematar... final del tercer periodo con marcador de 36-31. 
El último periodo no se puede empezar mejor, triple de Leyre tras una gran jugada con hasta 4 pases sin bote que preceden al triple y canasta de Sonia que nos ponen con 10 puntos de ventaja, 41-31, parece que es el momento de romper el partido de una vez... pero no, acto seguido precipitaciones, malos pases, floja defensa y parcial del rival de 0-8 para ponerse a 2 puntos, 41-39... Sandra que no había jugado llega en ese tramo de partido, directa de Lleida, con el equipaje en la mochila, no duda en cambiarse para echar una mano en los ultimos 4 minutos de partido, su entrada en el campo da confianza a las compañeras y con un parcial de 5-0 parece que sentenciamos a falta de 40 segundos para el final del partido, 46-39... pero esto es baloncesto y nada está ganado hasta que se gana, y el rival no había dado el partido por perdido, iban a luchar hasta el final. Tras fallar 2 tiros libres de técnicas al entrenador visitante que fue expulsado por protestar una jugada en la que tenía toda la razón del mundo... unos dobles de Lea que no vio ninguno de los 2 árbitros y que acabo la jugada en canasta de Eivile, una jugada que vieron todos los presentes en el pabellón, la propia jugadora, todas las jugadoras del campo, ambos banquillos, la grada, la mesa de anotadores... pero quienes tenían que verla no la vieron... tengo que decir que de estar yo en el banquillo rival me hubieran tirado a la calle de igual forma, entiendo sus protestas, yo hubiera hecho exactamente lo mismo ante una jugada tan descarada... ya sin su entrenador, las rivales apretaron en esos 2 últimos minutos, y en los últimos segundos de partido metieron dos canastas, consiguieron balón para con un triple poder forzar la prorroga que acabaron fallando y ganamos in extremis... una victoria amarga por la forma en la que se produjo. El arbitraje nos perjudico la semana pasada y en esta nos acabo favoreciendo... entra dentro de la lógica que un día te favorezca el arbitraje y otro te perjudique, pero lo que no debería pasar nunca es que tengas una persona que como la semana pasada iba a por ti, o como en este partido una jugada tan clamorosa no sea pitada como dobles (bota balón, se le medio escapa, consigue retener el balón sobre su mano como si fuera una camarera con una bandeja de copas un par de segundos, se le vuelve a escapar, lo coge y sigue botando... de locos) Así no da gusto... 

martes, 27 de enero de 2026

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-óptica

 Tras la derrota en Calpe (47-42) para despedir el año 2025 —un golpe duro que nos devolvió a la realidad tras el brillante triunfo ante Gandía— el equipo ha sabido rehacerse y arrancar 2026 de la mejor manera posible. Tres victorias consecutivas frente a Benidorm (59-34), Ondara (57-36) y en la visita a Carcaixent (28-54) confirman el buen trabajo y la capacidad de reacción del grupo.




El equipo ha mostrado momentos de muy buen juego, especialmente en el partido contra Ondara, donde se alcanzó un gran nivel durante muchos minutos. A pesar de sufrir bajas importantes en estos encuentros, el grupo ha sabido sobreponerse y sacar los partidos adelante, un aspecto clave para encarar con confianza la segunda vuelta de la competición.

Cerramos la primera vuelta con un balance de 9 victorias y 2 derrotas. Unos números muy positivos, pero que no deben hacernos perder de vista que aún hay mucho margen de mejora. Contamos con jugadoras jóvenes en pleno crecimiento, que seguirán evolucionando con la experiencia, y en ese proceso es fundamental el papel de las veteranas: deben ser referentes, faros y guías, liderando con el ejemplo semana tras semana y ayudando a reconducir los comportamientos propios de la juventud.

Nos encontramos en un momento que puede marcar el futuro de la sección para los próximos años. Es el momento de asentar unos buenos cimientos sobre los que construir todo lo que está por venir, que puede ser mucho si todas damos lo mejor de nosotras. La sección femenina nos ha dado las mayores alegrías y depende de todas que siga siendo así.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-óptica... 56 - 49 ... UPB Gandia

El CB Oliva recibía en su cancha al Gandia Básquet, uno de los grandes favoritos al título liguero. Dos equipos con solo una derrota en su casillero, ambos con bajas importantes, ambos conscientes de que el partido era algo más que una jornada más del calendario. Era el Derby de la Safor, los Gandia-Oliva siempre son algo más. Era una prueba de carácter, de fe y de identidad.



Las de Oliva llegabamos en una clara línea ascendente. Tras un inicio de temporada marcado por dudas, problemas y convocatorias cogidas con alfileres, el equipo comenzaba a reencontrarse consigo mismo. Jugadoras importantes regresaban, la confianza crecía y, poco a poco, empieza a nacer un equipo de verdad. Joven, muy joven —siete jugadoras menores de 20 años, algunas sin llegar aún a los 17—, pero con una convicción firme: el camino es el correcto. No sabemos dónde acabará el equipo en la clasificación, pero sí sabemos hacia dónde camina. Y eso, a veces, es lo más importante.

Desde la grada se percibía algo especial. No era una grada pasiva: animaba, sufría, empujaba, creía. Las pulsaciones iban subiendo incluso antes del salto inicial. Allí había gente que no solo miraba baloncesto, lo sentía.

El partido arrancó con un quinteto poco habitual, buscando energía en la presión, pero también experiencia para pensar cada ataque y sostener la defensa posicional. La apuesta funcionó. El encuentro se estrenó con un triple de Miriam que hizo estallar la grada. Aroa y Àngels castigaron en transición y el marcador reflejaba un ilusionante 7-2. Gandia respondió, como corresponde a un gran equipo, pero una canasta de Itziar y dos triples de Sandra permitían mantener la ventaja (15-10). El primer periodo se cerró con dos tiros libres de Miriam para el 17-12. Once jugadoras trabajando como una sola, una defensa solidaria y una grada entregada que celebraba cada esfuerzo como una canasta más.

Pero el baloncesto no concede treguas. El inicio del segundo cuarto fue un golpe durísimo. Gandia subió el nivel defensivo, nos vimso superadas y empezamos a perder balones, los espacios desaparecieron y el rival castigó cada error con contraataques y ataques bien elaborados. Además, el rebote se convirtió en un suplicio: segundas y terceras oportunidades que parecían interminables. De pronto, el 17-12 se transformó en un 17-28 tras un demoledor parcial de 0-16 en apenas seis minutos. En la grada, el silencio era de preocupación… pero no de rendición, la energía de nuestras jugadoras hacían pensar que el equipo se levantaría de la lona. Dos tiros libres de Eivile cortaron la sangría. Y entonces llegó la reacción, nacida más del corazón que de la pizarra. Una canasta de Sandra, un triple de Lea y cuatro puntos de Eivile —los últimos tras una asistencia magistral de Diana en una gran transición— devolvieron la esperanza. Al descanso, el marcador señalaba un 28-33. El partido seguía vivo. El equipo había sobrevivido a su momento más crítico. Y la grada lo sabía: aquel grupo no se iba a caer, se podría perder pero se iba a luchar hasta el final. 

El tercer periodo comenzó como un rugido. Parcial de 10-0. Defensa intensa, ataques con sentido, energía desbordante. El marcador se giraba hasta el 38-33 y la afición se levantaba de sus asientos, empujando cada posesión. Gandia reaccionó y el partido entró en un intercambio constante hasta llegar al final del cuarto con un 39-39 que dejaba todo para el último asalto. Quizá hubo opciones de abrir brecha, pero nadie se lamentaba: minutos antes, ese escenario habría sido un regalo.

El último cuarto fue una montaña rusa de emociones. Gandia golpeó primero (39-42), pero Oliva respondió con personalidad: tiros libres de Lea y Atou, y un triple de Miriam que hizo temblar la grada (45-42). El partido era puro nervio. Entonces apareció Atou. Silenciosa durante muchos minutos donde había defendido a un gran nivel, acechando, esperando su momento. Seis puntos consecutivos de nuestra pantera silenciosa lanzaron al equipo hasta el 51-44. La grada rugía, sufría, creía. Blanca sumó una canasta clave y un tiro libre de Eivile estiró la renta hasta el 54-44 a falta de minuto y medio. Parecía decidido… pero nadie respiraba tranquilo, porque en baloncesto nunca hay nada decidido hasta que se acaba y menos en estos partidos.

La precipitación dio vida a Gandia. Pérdidas evitables, decisiones apresuradas y un parcial de 0-5 que encogió corazones. La tensión era máxima. Entonces, Leyre anotó una canasta vital y el equipo se atrincheró atrás, defendiendo cada balón con el cuchillo entre los dientes. La grada empujó como si estuviera en la pista. Y ahí, entre nervios, sudor y orgullo, se cerró una victoria tan importante como merecida.

Una victoria inesperada para algunos, pero profundamente significativa para quienes creen en el proceso, un barco donde hay cada vez mñas tripulantes. Reflejo de una progresión real, de un grupo que aprende, que caerá otras veces, que perderá partidos, pero que nunca dejará de competir. Hoy se ganó a un gran rival, un equipo que estará arriba al final de la temporada. Y se hizo desde la entrega colectiva, la fe y el apoyo incondicional de una afición que vivió cada segundo como propio.

Este partido debe servir para creer. En el trabajo, en el equipo, en el potencial que hay dentro. Porque cuando un grupo joven cree, cuando una grada empuja y cuando el esfuerzo es innegociable, el futuro deja de ser una promesa y empieza a parecer una realidad.

martes, 2 de diciembre de 2025

Senior Femenino: Algemesí... 32 - 75 ... CB Oliva Mompó-óptica



 El CB Oliva Mompó-óptica firmó una contundente victoria a domicilio tras un inicio arrollador que encarriló el encuentro desde los primeros compases. El partido comenzó con un arranque fulgurante del conjunto visitante, que impuso una presión asfixiante y logró encerrar al rival en su propio campo. Las recuperaciones constantes y las rápidas transiciones permitieron abrir una brecha inmediata en el marcador (0-14), que continuó ampliándose hasta un 2-26. Dos canastas finales del Algemesí dejaron el marcador del primer periodo en 6-26, tras un tramo de juego muy fluido y de alto nivel por parte del Oliva. En el segundo periodo, el ritmo ofensivo bajó. Aunque el Oliva mantuvo el dominio, las imprecisiones en acciones claras y una mayor comodidad del Algemesí en ataque redujeron la sensación de autoridad del inicio. El parcial de 8-12 reflejó un tramo más equilibrado, en el que las visitantes dejaron de ser tan agresivas como en el primer cuarto, aunque conservando una ventaja amplia al descanso.

La salida tras el intermedio fue de nuevo contundente: el Oliva abrió el tercer periodo con un 0-10, recuperando la agresividad e intensidad de los primeros minutos. Las transiciones volvieron a funcionar a la perfección, pero la permisividad arbitral con los contactos —manotazos, golpes y empujones— fue enfriando el juego y restando fluidez. Aun así, el dominio visitante se mantuvo, cerrando el cuarto con un claro 20-54.

Con el marcador prácticamente decidido, el último periodo se enfocó en regular esfuerzos y evitar lesiones, el objetivo principal dadas las diferencias. Pese a ello, el Oliva volvió a imponerse con un parcial de 12-21, sellando el resultado final de 32-75.

Destacar:

El regreso de Diana Gavrila, una incorporación importante que suma calidad al proyecto y que, conforme recupere la forma, aportará todavía más al equipo.

La evolución colectiva, con un juego que progresa semana a semana, aun sabiendo que llegarán momentos duros que el grupo deberá afrontar.

El excelente ambiente en la plantilla, formado por jugadoras muy distintas entre sí pero que están construyendo una cohesión cada vez más sólida.

Un partido completo del CB Oliva, que confirma su buena dinámica y deja sensaciones prometedoras para las próximas jornadas.

domingo, 23 de noviembre de 2025

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-óptica... 46 - 41... CB Tavernes



 Los duelos entre CB Oliva y Tavernes suelen ser sinónimo de intensidad, y esta vez no fue diferente. Tavernes, un club en pleno crecimiento dentro del baloncesto femenino —con su primer equipo compitiendo en categoría Nacional— merece reconocimiento por su excelente trabajo formativo. En esta ocasión visitaba Oliva su segundo equipo, también con bajas, al igual que nuestras jugadoras. El encuentro se disputó en pista exterior, bajo un frío que calaba hasta los huesos y que condicionó, sin excusas, el ritmo y el acierto de ambos conjuntos. El inicio resultó especialmente duro para nosotras: se fallamos situaciones muy claras, tiros bajo el aro, entradas totalmente solas e incluso ventajas de 3x1 que no se transformaron en puntos. Todo ello derivó en un 5-12 al final del primer periodo. En el segundo cuarto llegaron mejoras ofensivas, sobre todo en la selección de tiro, aunque los errores seguían siendo excesivos. Aun así, un parcial de 14-8 permitió recortar distancias y dejar el marcador en un ajustado 19-20 al descanso.

La segunda parte mantuvo la misma tónica: fallos constantes, pérdidas y acciones precipitadas por ambos lados. El partido parecía destinado a decidirse por pequeños detalles, por ese equipo que lograra enlazar dos o tres acciones de acierto consecutivo. Y ese equipo fue CB Oliva. Con un parcial de 12-9 en el tercer cuarto, las locales se situaron por delante (31-29) a falta de los últimos diez minutos. El último periodo empezó con el empate visitante (31-31), pero dos tiros libres de Sonia —en su debut— y una canasta de Atou dieron aire a Oliva (35-31). Tavernes volvió a apretar (35-34), aunque un tiro libre de Leyre y dos canastas de Itziar abrieron la máxima ventaja local (40-34). El partido seguía sin decidirse: Tavernes se puso 40-38, pero un triple de Lea, a falta de menos de un minuto, fue una losa demasiado pesada (43-38). En los últimos instantes ambos equipos intercambiaron canastas y un tiro libre más dejó el definitivo 46-41.

Fue un partido trabado, sufrido y marcado por los errores, donde finalmente se impuso quien falló menos en los momentos determinantes. La victoria es importante, pero no debe ocultar los aspectos que aún debemos mejorar para seguir creciendo como equipo.

sábado, 15 de noviembre de 2025

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-óptica... 76 – 43... CB Sueca



El pabellón de Oliva amanecía con ese murmullo especial que solo se siente en los grandes días. Veníamos heridas, tras una derrota dura, de esas que duelen en el orgullo y remueven las dudas en un proyecto en sus cimientos. Y frente a nosotras llegaba el CB Sueca, invicto, reforzado, preparado para demostrar por qué había firmado un arranque impecable de temporada. Pero había algo más en el ambiente. Algo que iba más allá de la clasificación... Ese algo encarnado en un corazón dividido en la grada, en un rincón de la grada, una madre vivía un conflicto tan hermoso como cruel: dos hijas en la pista, una con cada camiseta. Lea y Matea, dos fuerzas opuestas unidas por la misma sangre. A cada tapón, a cada triple, a cada entrada, se le escapaba un “¡tía buena!” que arrancaba risas alrededor entre aficionados, amigos , compañeros de viaje y permitía ver, en su gesto, toda la ternura que existe cuando el amor supera los colores. No animaba a un equipo. Animaba a sus hijas. Animaba a la vida que surge de su sangre, de su vientre... Y esa mezcla de orgullo, nervios y emoción teñía el aire de algo especial, porque Matea podía vestir de verde pero hasta hace nada era una de las nuestras y la presencia de Lea en nuestro equipo lo envolvía todo de un pique sano. 

Entre todas esa emoción hubo una aparición que cambió el ánimo. Por la entrada a la pista apareció Sandra Miralles. El equipo la miró sin entender. Saludó con la calma de quien sabe que está a punto de desatar un terremoto. Le chocó la mano a Angels como diciendo "Hoy qué?" . Se sentó junto al entrenador mientras algunas compañeras tiraban y otras acababan de ponerse a punto. Y entonces, sin una palabra, se descalzó, se quitó el pantalón largo… y dejó al descubierto la equipación de juego. Hubo silencio. Hubo ojos abiertos. Hubo dudas ¿Qué está pasando?. Hubo sonrisas que no se podían contener... A veces el deporte tiene esos momentos que no se entrenan, que no se planifican, que simplemente suceden. Momentos que te hacen creer. Y aquel fichaje improvisado la noche anterior, entre dudas, confidencias y magia de bar, encendió a una llama en el equipo. De pronto, ya no éramos las mismas que la semana pasada. Éramos más... Falta que se unan al barco Díana y Ana. 

El partido comienza. El 3–8 inicial fue un jarro de agua fría. Sueca mostraba experiencia, temple, autoridad. Pero entonces llegaron dos tiros libres de Àngels, dos canastas de Eivile y un murmullo de “vamos” empezó a crecer. Tras el 9–12, el Oliva sacó su verdadera alma: velocidad, descaro, agresividad en defensa. Aroa, Eivile, Atou y con ellas todas las demás encadenaron un parcial que nos puso 17–12 arriba. Y cuando Sandra atacó la zona con esa entrada que parecía dibujada con pincel, el pabellón entendió que aquello iba en serio.


Segundo periodo: el éxtasis... Lo que ocurrió en este cuarto fue una exhibición total de intensidad feroz, acierto, confianza. Lea clavó dos triples, uno de ellos en la cara de su hermana, reclamando su lugar en la historia familiar tras haber recibido 2 tapones de Matea (Lea no tiene las condiciones físicas de su hermana pero nos da una energía esencial para nuestro estilo, es dura, luchadora y se deja el alma en la pista, los triples fueron un premio extra a su compromiso y entrega) Itziar sumó otro triple. Y cuando Matea respondió (se negaba a rendirse, fiel a su carácter ganador), apareció el ciclón en forma de un parcial de 16–0 demoledor, de esos que hacen daño y marcan el devenir del partido. Robos, ayudas, carreras, superioridad física y mental. Angels, Leyre, Aroa… y Sandra, otra vez, con dos triples que parecían declaraciones de intenciones. El 46–20 no solo era una ventaja enorme: era una muestra de carácter. De orgullo. De creérselo. Fue el mejor baloncesto de la temporada. Sin discusión.

Tras el descanso hablamos de empezar fuerte para no dejar que las rivales crean posible la remontada. Miriam abrió el cuarto con un triple que cayó como una piedra en el ánimo rival. Llegaron técnicas, llegaron tiros libres, llegó el 55–20. Sueca buscó reaccionar, pero el Oliva estaba en modo muro. El 64–33 del final del cuarto era ya una sentencia.

En el último periodo el partido bajó de revoluciones, como si ambos equipos entendieran que ya estaba escrito el destino de la tarde. Las últimas posesiones fueron un homenaje al trabajo hecho. No había necesidad de más. El 76–43 final brillaba en el marcador, pero no era lo más importante.

El verdadero triunfo no estaba en los 33 puntos de diferencia, eso era lo de menos, algo circunstancial. El triunfo estaba en cada gesto que nos trajo hasta aquí. En la madre con el corazón partido, porque su amor simboliza lo que este deporte debería ser siempre (una lucha enorme pero con nobleza entre ambos equipos). En la llegada inesperada de Sandra, que recordó al equipo que las personas —no solo las jugadoras— hacen la diferencia. En las miradas cómplices, en los abrazos, en las dudas superadas, en el apoyo a las compañeras que no tuvieron su mejor día (eso sí que es algo que marca las diferencias), en las ganas de demostrar que sí se puede incluso cuando las circunstancias son todo lo contrario.

Somos un equipo joven, con mil obstáculos y apenas tiempo para entrenar juntas. Un equipo que se construye semana a semana a base de aprendizaje, errores, constancia y cariño. Un equipo que une generaciones y que sirve de ejemplo para quienes vienen detrás.

Pertenecer no significa ganar. Significa estar, seguir, creer. Significa levantarse un domingo por la mañana, ponerse la camiseta del club y saber que representas algo más grande que tú misma.

Y por eso esta victoria sabe tan distinto. Porque no fue solo un partido. Fue un recordatorio de que, a veces, el baloncesto enciende la luz... y cuando esa luz aparece, ilumina mucho más que un marcador.

domingo, 9 de noviembre de 2025

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-Óptica... 45 – 74... Pedreguer


Nos enfrentábamos al rival más duro de la categoría. Un equipo con muchísimo talento, con experiencia, ritmo, acierto y una confianza que las hace dominar cada partido. Sabíamos que el reto era enorme, que debíamos dejarnos la piel para poder competir, y que el marcador —más allá de lo que dijera al final— no sería lo más importante, sino cómo lo afrontáramos. Y la verdad es que el equipo luchó. No se rindió, no bajó los brazos. Pero el rival fue superior, y con 12 triples anotados, no hubo defensa capaz de frenar ese vendaval. Aun así, lo que más nos debe doler no es el resultado, sino cómo lo gestionamos. Estos partidos son una oportunidad para crecer, especialmente para las más jóvenes. No se trataba de ganar en el marcador, sino de ganar en aprendizaje, en madurez, en actitud. Y ahí fallamos. Algunas no supieron ver que cada minuto contra un equipo así es un regalo para mejorar. En lugar de aprender, se desquiciaron. En lugar de competir con orgullo, se dejaron llevar por la frustración. Perdieron el control, la calma, el foco.

Sí, el arbitraje no ayudó. El joven colegiado se excedió con las más inexpertas, fue desigual en el criterio y además tuvo gestos impropios de quien debe imponer respeto desde la serenidad. Pero eso no puede ser excusa. El árbitro no gana ni pierde partidos; las jugadoras sí deciden cómo afrontarlos. Y debemos aprender a no caer en provocaciones, a no responder con gestos ni palabras, a no convertirnos en aquello que criticamos cuando lo vemos en otras.

El baloncesto es otra cosa. Es esfuerzo, respeto, nobleza, compañerismo, carácter y autocontrol. Es saber perder con dignidad y aprender de cada derrota. No se puede representar a este club con actitudes que desdibujan esos valores. Lo que ocurrió en la pista no puede repetirse. No lo vamos a permitir. Porque queremos ser mejores, y eso empieza por mirarnos al espejo y reconocer cuándo no hemos estado a la altura.

El marcador dirá que perdimos 45 a 74. Pero el resultado real va más allá. Perder forma parte del camino; no aprender de ello sí sería una derrota imperdonable.

domingo, 26 de octubre de 2025

Senior Femenino: Benissa... 40 - 46... CB Oliva Mompó-óptica

 A veces los partidos se ganan jugando bien, y otras simplemente porque te niegas a perder. El encuentro de este fin de semana en Benissa fue de esos segundos: un ejercicio de resistencia, de orgullo, de no rendirse pese a hacerlo (casi) todo mal durante muchos minutos.



El partido empezó cuesta arriba. Benissa salió más intensa, más acertada y con las ideas claras, mientras nosotras no encontrábamos el aro ni por casualidad. Errores en el tiro, imprecisiones y demasiadas opciones fáciles desperdiciadas. Aun así, el marcador seguía vivo (14-10) tras el primer cuarto.


En el segundo periodo, un triple local parecía poner las cosas aún más complicadas (17-10), pero en ese momento el equipo despertó. Nos cerramos atrás, recuperamos balones y empezamos a correr. Parcial de 0-14 y al descanso por delante (17-24). No era brillante, pero al menos sonaba a reacción.


El tercer cuarto, sin embargo, fue un pequeño desastre. Dejamos de correr, de ser agresivas y, lo peor, fallamos todo lo que se podía fallar: entradas solas, tiros bajo aro, opciones claras… Benissa lo aprovechó y nos castigó con un parcial de 17-5 para darle la vuelta al marcador (34-29).


Y entonces, cuando peor pintaba todo, apareció el alma del equipo. Un robo, otro más, una defensa intensa, una carrera extra. Atou marcó el camino con su energía y su carácter, y el resto siguieron su ejemplo. En unos minutos mágicos pasamos del 37-29 al 37-42. El corazón volvió a latir al ritmo de la lucha.


Benissa no se rindió y se acercó (40-42), pero dos acciones de Itziar decisivas, nos dieron el respiro final para cerrar la victoria (40-46).


No fue bonito, ni fluido, ni para recordar por el juego… pero sí por el orgullo, la fe y la capacidad de levantarse de este equipo. Porque incluso en los días en que nada entra, cuando el balón parece tener vida propia, estas jugadoras siguen creyendo, siguen peleando hasta el final. 

domingo, 19 de octubre de 2025

Senior Femenino CB Oliva Mompó-óptica vs Alfas del Pi

Primer partido de la temporada | Victoria con carácter y trabajo coral



El CB Oliva Mompó-óptica abría la temporada enfrentándose a Alfas del Pi en un encuentro marcado por la ilusión, los nervios y las numerosas novedades en la plantilla. Con un equipo muy renovado respecto a la pasada campaña (solo permanecen 3 jugadoras respecto al equipo de la temporada pasada) y hasta cuatro bajas importantes, el conjunto olivense se presentaba con la ayuda de cuatro jugadoras junior y una cadete, que demostraron estar más que preparadas para el reto.


Desde el salto inicial, las nuestras salieron con intensidad y acierto, imponiendo su ritmo y logrando una pequeña ventaja en el marcador. El primer cuarto se cerró con un 13-9, reflejo del buen arranque y del control del ritmo del partido. En el segundo periodo, el rival reaccionó y consiguió equilibrar fuerzas, aprovechando algunas imprecisiones en el juego local. Aun así, el CB Oliva mantuvo el tipo, llegando al descanso con un 15-13 en el parcial y ventaja global en el marcador (28-22)


La segunda mitad comenzó con dificultades: varias jugadoras acumulaban faltas y fue necesario ajustar la defensa en diferentes momentos. Ese cambio táctico resultó clave. El equipo recuperó el control del rebote y, gracias a una mejor salida al contraataque, consiguió canastas rápidas y efectivas, reflejadas en el 14-9 del tercer cuarto. Sin embargo, la falta de acierto en algunos momentos impidió sentenciar definitivamente, permitiendo a Alfas del Pi mantenerse con vida en el tramo final.


En el último periodo, el conjunto olivense volvió a mostrar su carácter. La defensa colectiva, la energía en transición y la madurez en los minutos decisivos a pesar de la juventud de las protagonistas fueron determinantes para cerrar el encuentro con una merecida victoria.


Destacar el trabajo de todo el grupo, donde cada jugadora aportó su esfuerzo y compromiso en un partido con muchos condicionantes. Pero, sin duda, la actuación estelar fue la de la jugadora cadete Koniba Traore, que firmó un debut soñado con 25 puntos y una presencia constante en ambos lados de la pista. Su rendimiento fue colosal y simboliza la mezcla de juventud y proyección que define a este nuevo CB Oliva.


El equipo arranca así una temporada que se prevé complicada pero ilusionante, llena de aprendizaje y crecimiento. Habrá días buenos y otros más duros, pero el esfuerzo, la lucha y las ganas de aprender de las más jóvenes serán el motor para seguir adelante. Las veteranas tendrán un papel clave para guiarlas y consolidar un proyecto que, pese a las dificultades, sigue vivo gracias a la implicación y compromiso de las que creen y permanecen.