lunes, 16 de febrero de 2026

Junior Femenino: CB Oliva Activa´t Oliva... 53 - 50 ... CB Ondara

 


El partido comenzó de la mejor manera posible para las chicas del CB Oliva, que salieron a pista concentradas, intensas y dominando en ambos lados de la cancha. Desde el salto inicial impusieron su ritmo, su superioridad física y técnica, firmando un primer parcial de 19-7 que reflejaba claramente lo que se estaba viendo sobre el parquet.

En el segundo periodo la ventaja llegó incluso a ampliarse hasta el 21-7, pero a partir de ese momento todo cambió.

El apagón:

Sin previo aviso, el equipo colapsó. Incapaces de sostener el ritmo, comenzaron a acumular errores en ataque: precipitaciones, malas decisiones, tiros forzados… pero, sobre todo, pérdidas de balón incomprensibles. Pases directamente a manos rivales, como si por momentos se hubiera olvidado el color de la camiseta propia.

El Ondara no desaprovechó los regalos y comenzó a recortar diferencias. La sangría era constante y no había forma de detenerla. Ni tiempo muerto, ni rotaciones, ni cambios de actitud parecían frenar la caída. Como si de repente se hubiera olvidado cómo jugar al baloncesto. El resultado fue demoledor: parcial de 0-19 que dio la vuelta al marcador hasta el 21-26 al descanso. De un +14 a un -5. Peor no podía hacerse.

Del abismo a la reacción:

El tercer periodo empezó todavía peor, con un 0-7 que ampliaba el parcial total a un estremecedor 0-26 entre el final del segundo cuarto y el inicio del tercero (21-33). Doce puntos abajo y sensaciones muy negativas. Pero entonces llegó la reacción. El equipo se puso serio en defensa, ajustó líneas de pase, aumentó la intensidad y, a partir de ahí, volvió a carburar. La confianza regresó y con ella el acierto. El resultado: parcial de 16-0 que devolvía la ventaja al CB Oliva (37-33). Una respuesta de carácter tras los peores minutos de la temporada. El periodo terminó con una canasta visitante que dejaba el marcador en 37-35, pero el equipo había demostrado que sabía levantarse.

Un final de nervios

El último cuarto fue un quiero y no puedo constante. Errores por parte de ambos conjuntos, ataques atascados y la sensación de que nadie quería ganar… pero tampoco perder.

Se llegó al final con 2 puntos de ventaja para Oliva, tras haber desperdiciado tiros libres que podrían haber sentenciado el encuentro. Y en baloncesto, perdonar significa lamentar.

A falta de 3 segundos, canasta del Ondara que empataba el partido. La última jugada no encontró el aro y el duelo se marchaba a la prórroga.

La prórroga y la sangre fría

La igualdad continuó: 47-47, 49-49… tensión máxima. Hasta que apareció Koniba, asumiendo responsabilidad y anotando cuatro tiros libres consecutivos que daban cuatro puntos de ventaja a menos de un minuto para el final.

El rival solo pudo sumar un tiro libre más y el partido terminó con victoria para el CB Oliva por 53-50.

Conclusión

Un partido que comenzó dominado con autoridad, se convirtió en una pesadilla con un parcial de 0-26, resucitó gracias al carácter del equipo y terminó cayendo del lado local en la prórroga.

Se ganó.
Pero fue un partido que, por momentos, se mereció perder. Pero también queda una lección positiva: este equipo, incluso en sus peores momentos, tiene capacidad para levantarse del abismo. Y eso, en deporte, también cuenta.

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