Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de marzo de 2024

¿Hacía donde vamos?


He esperado unos días para escribir del asunto porque quería hacerlo desde la reflexión y no desde la calentura del momento... llevo tiempo denunciando hacía donde vamos en nuestro maravilloso deporte y no es un lugar que me entusiasme demasiado la verdad... imagino que a muchos, por lo que he podido hablar con otros entrenadores, les pasa lo mismo... la nueva moda, instaurada hace unos años y que se acentúa cada vez más están transformando este deporte de calidad técnica en un deporte físico... ¿a que moda me refiero? a la famosa "sigan jugando"... hay que hacer el juego lo más fluido posible, en eso estoy totalmente de acuerdo, cuanto más fluido más entretenido, más bello, más vistoso y más divertido de jugar, eso es algo que todos compartimos. ¿Pero de dónde debe de venir esa fluidez? ¿De dejar jugar y ya? Se han dejado de señalizar como faltas muchos golpes, empujones, manotazos... todo para dar fluidez al juego y eso ha convertido la pista de juego en un campo de batalla... hoy se gana más por físico que por talento, porque casi todo está permitido... casi todo menos protestar al árbitro, eso no... y cuando se hace en tantos partidos, por tantos árbitros diferentes, en todas las categorías, desde benjamines hasta seniors nacionales no queda otra que concluir que la orden viene de arriba, es imposible que todos los árbitros sean malos (me niego a pensarlo, no lo creo, es imposible que sea así), no creo que se hayan puesto todos de acuerdo siendo cada uno de un padre y una madre... tiene que ser una directriz que proviene desde arriba y que no han sabido explicar y aplicar o simplemente quieren transformar nuestro deporte, el de todos, en otra cosa diferente. 
Esta semana han pasado cosas surrealistas, o seguro que no tanto si repasamos lo que viene sucediendo semana tras semana en todas las pistas de la Comunidad y resto de España, que también pasa por lo que se puede leer en las diferentes redes sociales y foros de baloncesto... 
Un manotazo en toda la cara de una jugadora que iba a tirar a canasta con el árbitro enfrente no se señaliza (claro, acababa de pitar una falta hacia 5 segundos, 2 faltas al mismo equipo en tan poco tiempo no se puede señalizar)...
Una jugadora está dentro de la zona rodeada de tres jugadoras, tira a canasta hasta en 3 ocasiones recibiendo manotazos y empujones... no se pita nada... la jugada acaba con rebote para las rivales, y la jugadora que había recibido los golpes acaba empujando a una rival sin balón que rueda 3 metros por los suelos ante la mirada del árbitro que no pita nada... ya saben, sigan jugando que hay que dar fluidez al juego... 
Árbitro detiene una situación de contraataque 3x1 para advertir al entrenador del equipo defensor que a la próxima protesta le pitará técnica... ¿CÓMO? ¿Cómo que aviso se técnica? o pitas técnica o dejas jugar, no puedes parar el juego para advertir y beneficiar con ello al infractor usurpando la oportunidad ventajosa del otro equipo de meter canasta... por supuesto luego protesto más y no se le señalizó ninguna técnica... 
Árbitro pita falta con retraso... cuando se le cuestiona que ha tardado mucho en pitar la falta la contestación es "Espero a ver si mete canasta, si hay canasta no pito falta y si no mete canasta es falta"... ¿CÓMO? ¿Me pueden señalar en que artículo de que Reglamento aparece eso?... eso lo repitieron en varias ocasiones ante situaciones semejantes... si había canasta no pitaban, si no había canasta tardaban en pitar pero al final pitaban porque estaban esperando a ver si el balón entraba o no... ¿Se acabaron los 2+1? ¿Qué falas se deben señalizar o no dependiendo de si hay canasta o no? ¿Qué fuerza debe de hacer el defensor? ¿Cómo lo mide el árbitro? O es falta o no es falta, da igual si es o no canasta, pitar y si mete canasta que sea un 2+1 y si no la mete que sean 2 tiros libres (o 3 si es triple) ¿Qué es eso de pitar o no dependiendo de si hay canasta o no? ¿Quién ha dado esa directriz? 
Podríamos seguir con un sinfín de situaciones parecidas que se dan en todos los campos y que nos tienen a clubs, coordinadores, entrenadores y jugadores descolocados... se dejan de pitar faltas gordísimas y luego pitan lo que todos conocemos como "faltitas"... ¿Quieren dar fluidez al juego? que piten... que se pasen 2 meses pitando a base de bien, que todos los clubs, entrenadores, jugadores sepan que se cuida el talento, que no se pueden pasar el partido con empujones, golpes, utilización de manos continua para frenar a los rivales... eso hará que evolucionemos, que cambiemos nuestras metodologías, nuestra forma de trabajar con el jugador y el fruto lo recogeremos en el futuro con un baloncesto más dinámico, vistoso, fluido... hoy no lo vemos, hoy vemos que los partidos acaban en poco tiempo lo que no significa que el juego sea fluido. 
Y no... no quiero que seamos como en la NBA donde casi cualquier contacto es falta, pero entre aquello y lo que vemos en nuestras pistas hay un término medio que debemos buscar y alcanzar... y eso no debe partir de los árbitros o de los clubs, debe de partir de arriba en consenso con todos... y arriba no me refiero a la FBCV (que también), me refiero a la FEB como máximo garante de cuidar y potenciar nuestro deporte. 


 

domingo, 3 de diciembre de 2017

Loquillo: Una carta a Fernando Martín (06-12-1989)


 
Era la primera vez que actuábamos en el viejo Pabellón del Real Madrid, y para mí era un día de especial trascendencia. Al atravesar la puerta sentí cómo toda la historia del baloncesto español se apoderaba de mí.Tras recorrer todos y cada uno de los pasillos del local, llegué hasta ese añejo vestuario donde jugué a imaginar el lugar que ocuparían cada uno de mis héroes de adolescente. Pensé en ese mudo testigo de los buenos y malos momentos que es el vestuario, al tiempo que un enorme respeto me invadió momentos antes de salir al escenario.
Al concluir y descender feliz y sudando, volví a sentir la misma sensación y noté que alguien me agarraba ligeramente del brazo; me giré y ví a un muchacho que, titubeante, me dió su mano mientras me decía: “Tus conciertos son como los rebotes de Fernando Martín”. Creo que nunca me han dicho nada tan significativo ni hermoso en la vida.
El ‘rock’ y el baloncesto
Tres años después de aquello recibí una llamada de este periódico por si, debido a mi vínculo durante largo tiempo con el baloncesto, me gustaría realizar alguna colaboración. .
Recibí encantado la noticia, ya que para mí el rock-and-roll y el baloncesto siempre han estado muy ligados, y, le pedí a mi amigo Luis un favor: poder entrevistarte, como un fan más, como el espejo que eres de muchos jóvenes que, basándose en la superación y el trabajo personal, quieren llegar a lo más alto; con esa altivez que tú siempre has mantenido en los peores momentos, seguro de lo que hacías, representando como nadie el valor, la furia y el coraje del jugador español.
Muchos pensábamos en el día en que por fin volverías a jugar en la selección española; qué deleite volver a verte luchar bajo los aros contra los clásicos pivots yugoslavos e italianos, lanzando ese codo amenazador que hacíamos todos un poco nuestro.
Porque, Fernando, no voy a engañarte, todos nos hemos sentido reflejados en tí en algún momento.
Ahora vuelvo a sentirme como la primera vez que entré en el viejo pabellón y pienso en tantas cosas que no sé cómo continuar. Conocí tu marcha en Barcelona, y me quedé helado.
Espero que alguien te pase esta carta, que es el apunte de una entrevista que no se llegará a hacer, mientras las imágenes de un James Dean que, como tú, vivió muy rápido, atraviesan mi cerebro; mientras mi corazón y el de quienes te quisimos sin que tú lo supieras seguirán marcados por el día en que una parte del baloncesto murió para nosotros.
Ahora suena un viejo rock-and-roll de Eddie Cochran, un rock-and-roll tan chulo y tan rebelde como tú.
 
Artíulo Original Aquí


TU PROPIO CAMINO (pincha aquí, entra y VOTA)

HUYAMOS (pincha aquí, entra y VOTA... muchas gracias)

domingo, 1 de octubre de 2017

No os merecéis a Castilla (Magnífico Margarito)

1485870279_401876_1485881637_noticia_normal_recorte1
Hasta aquí hemos llegado.
No me insultéis más ni a mi ni a mi tierra. No insultéis a mis abuelos, no insultéis a mis ancestros. No insultéis a Cervantes, a Delibes, a Teresa de Ávila, al iusnaturalismo del que nacen los derechos humanos, a Juan de Padilla, a Juan de Austria… No insultéis más a una tierra que con su concepto del hombre cambió para siempre el destino de la humanidad. ¿O qué cojones os creíais que somos? ¿Quien os ha utilizado para pensaros mejores que nosotros? ¿Exactamente por qué motivo nos odiáis? ¿En qué sois diferentes? ¿Qué pensaríais de vosotros mismos si en toda América se hablara catalán? ¿Qué pensaríais si vuestras leyes supusieran el germen de las libertades de todo el mundo? ¿Exactamente en qué os creeis mejores que Castilla?
Os lo diré. Vosotros, los de las algaradas en las calles de Cataluña, representáis lo más oscuro, lo retrógrado y lo patético frente a una historia de grandeza, heroísmo, democracia y libertad que representa el país del que sois parte: España. Pretendéis acabar con el progreso, con la libertad y con la luz para arrojaros de modo suicida hacia el pasado, hacia el salvajismo. Os queréis entregar a quien os oprime, os queréis inmolar, sacrificaros para divertimento de la panda de fascistas que os está dirigiendo al abismo. Sí, fascistas. Lo del otro día fue “La Marcha sobre Roma” y parecíais camisas negras. Representáis las cavernas, sois los bárbaros frente a Roma. Sois una panda de niñatos incultos y paletos que pretendéis hacer una revolución con iPhones mientras en Castilla mis paisanos se parten el lomo en tierras llena de adobe, polvo y pobreza para que vosotros podáis insultarnos con un porro en la mano.
Sois un rebaño, siento lástima y cuando despertéis de este sueño, de esta borrachera de vaso de plástico y piercing de hoz y martillo vais a pasar una larga temporada abochornados por la vergüenza, el ridiculo y el espanto que estáis sembrando ante la mirada atónita de vuestros hijos, a los que estáis llenando de odio. Despertad, aunque solo sea por ellos.
Odiáis a España porque odiáis a Castilla, y la odiáis porque no os la merecéis.  Estáis insultando a una tierra que ha derramado sangre para que hoy vosotros podáis ser libres. Estáis insultado esfuerzos que jamás comprenderíais. Si solamente alguien os hubiera contado los sacrificios históricos de Castilla, la generosidad de una tierra que junto a otras se diluye para crear España, para crear algo superior, una unidad histórica, un destino, una de las naciones más grandes de la historia, para dar al resto de reinos de la península las leyes y los frutos de su grandeza…
Si supierais lo que supuso para esta tierra hacer una reconquista prácticamente solos, si supierais lo que supuso atravesar un océano hacia el fin del mundo y llevar ley y dignidad a todo un continente, si supierais lo que los jesuitas y otras órdenes han hecho para dar esperanza en los cinco continentes, si supierais el estado de pobreza extrema de nuestros pueblos, si supierais que aquí solo dejaron adobe mientras llenaron Austria de mármol…Si supierais que nos estamos muriendo mientras vosotros, los pijos, queréis abandonar a su suerte a nuestros mayores…
Porque eso es lo que queréis. Cortar la solidaridad entre hermanos. Pero no vais a conseguirlo jamás. Vais a perder. No, no podéis votar. Por supuesto que no se puede votar, por ejemplo, si matamos o no a los niños pelirrojos, si apartamos a los judíos, si flagelamos a las adúlteras. No podemos decidir ciertas cosas. La democracia no es votar, paletos. La democracia es entre otras cosas, garantizar que los bárbaros no podáis votar acabar con la igualdad o con la libertad.  Y eso es lo que va a seguir pasando, que España va a defenderos de vosotros mismos, de los que os tratan como rebaño. Por supuesto que vais a perder. Espero que podamos ayudaros a garantizar la libertad y el progreso llenando las cárceles de fascistas y criminales. Si por mi fuera, iba a pasar mucho tiempo hasta que os perdonemos.
Pero lo acabaremos haciendo. Como siempre.
 

sábado, 30 de septiembre de 2017

Carta de Imbroda a Guardiola

 
Estimado Pep: Hace unos días leí unas declaraciones tuyas, donde una vez más te pronunciabas sobre la delicada situación que se vive en Cataluña. Ya lo hiciste como portavoz de ese movimiento independentista, refiriéndote a España como un Estado opresor, por aquello de no poder ejercer ese derecho a decidir que con tanto mimo el independentismo ha ido fabricando. Decías en tus últimas declaraciones que «no es hablar de independencia, es hablar de democracia».
¿A qué democracia te refieres Pep? En Cataluña, leía el otro día, habéis votado libremente como el resto de españoles 35 veces desde el año 1977, pero al parecer, estáis en un Estado opresor. Pero te lo voy a poner más fácil, por aquí seguro me entiendes mejor.
Imagínate que tu lateral derecho decide no correr la banda, simplemente no le parece bien. El lateral izquierdo hace suya la tesis de su compañero de banda. Mientras, el central y el líbero no entienden que sus compañeros no quieran correr. Los laterales insisten y proponen un 'referéndum' en el vestuario, pero que solo vote la defensa. Los centrocampistas y delanteros con las manos en jarra, no dan crédito a lo que ven. No solo eso Pep, los laterales acusan a sus compañeros de vanguardia de no correr lo mismo que ellos, y se enrocan en sus posiciones. No quieren compartir esfuerzos. Algo que se podría solucionar razonando, pero no hay manera, los laterales quieren imponer su criterio. La cosa se enquista. Mal ambiente en el vestuario y el rendimiento del equipo no es el que podría ser, dado el potencial en su conjunto por las desavenencias.
Los laterales deciden que si no se hace ese 'referéndum', sin la participación de todo el grupo, se salen del equipo, y que jueguen con nueve. Dan un paso más convencidos de sus tesis. La competición nacional e internacional no dan crédito por lo insólito del caso.
Entonces Pep, tú, entrenador, que en este caso eres el Estado, su líder, ¿qué haces?, ¿es una cuestión de votar o de respetar unas normas de juego?, ¿los laterales deciden qué hacer con el equipo? Juntos hemos sido campeones del mundo. No oigo lo que dices Pep, ¿convences a los laterales o según tú, se les oprime?
¿Respetar las normas es opresión?, ¿dejas que los laterales inventen otras?, ¿con qué cara vas a mirar a los centrocampistas y delanteros, y cómo te van a mirar ellos a ti? Además, los familiares de los laterales empiezan a insultar al resto de compañeros, y esto se pone feo porque éstos no están dispuestos a que se les ningunee.
¿Qué vas a hacer con el equipo Pep? Yo te lo diré, por echarte una mano. Si pudieras, sustituirías a esos laterales por otros, no se adaptan a tus normas, y quieren imponer las suyas. Pero resulta que no tenemos medios para hacerlo, y tenemos que aprender a convivir. Las sanciones son necesarias cuando no se atienen a razones. Mejor la convicción que la imposición, así el rendimiento del equipo será mejor de lo esperado. Juntos siempre mejor, Pep.
Antes de hablar de democracia, piensa en tu vestuario y en tu liderazgo.
 
 

jueves, 31 de agosto de 2017

Toma Decisión

LA TOMA DE DECISIÓN. -PERCEPCIÓN, DECISIÓN Y EJECUCIÓN-
El acto de voluntad, la capacidad de elección, es el motor de la acción humana.
«Actuar es en esencia elegir y elegir consiste en conjugar adecuadamente conocimiento, imaginación y decisión en el campo de lo posible».
Existen aspectos que deben tenerse en cuenta en la toma de decisión. Uno de ellos es la capacidad de percepción que afecta a ele
mentos relacionados con la atención, la anticipación, la memoria y la concentración. Asimismo, algunos aspectos vinculados a la toma de decisión influyen para que ésta sea simple o compleja; el nivel de riesgo, el número de opciones, el conocimiento y nivel de experiencia de los deportistas, el estado de ánimo, el perfil decisional o el tiempo disponible para decidir pueden determinar una elección idónea o no.
En los deportes colectivos, donde existen fases de gran interacción entre compañeros y adversarios, se brinda constantemente la posibilidad de decidir qué hacer y en qué momento. No sólo los jugadores toman estas decisiones. Simultáneamente los entrenadores, y el árbitro, se enfrentan a las opciones de decisión durante la competición.

 

lunes, 27 de febrero de 2017

De Phil a Magic

Carta de Phil Jackson a Magic

Muy buena la carta de Phil a Magic... una carta de genio de los banquillos a genio dentro de la pista, ahora ambos en puestos más elevados... 


Phil deja patente en la carta cosas que por normales no dejan de ser verdades como puños... y lo más importante es que uno debe creer en si mismo, actuar mucho y hablar poco... y tener paciencia que el éxito no se logra de la noche a la mañana, no hay que tener prisa, construir un equipo campeón requiere su tiempo, su trabajo, sus decisiones (a veces dolorosas) y mucho compromiso, lealtad, entrega, sacrificio... por todas las partes, desde arriba hasta abajo... 




lunes, 20 de febrero de 2017

El deporte nos debe unir no diferenciar

No dejan jugar a una chica en un equipo masculino (pincha enlace) 

No se puede permitir que alguien deje de hacer una actividad que le gusta por haber nacido con uno u otro sexo... no se puede impedir que alguien siga jugando a un deporte por el simple hecho de ser mujer o ser hombre (también se podría dar el caso a la inversa)... el deporte debe servir para unirnos no para separarnos... y no solo entre diferentes nacionalizades, también entre mujeres y hombres... encuentro lógico que en edades adultas haya una diferenciación... pero no así en edades escolares donde los resultados no deben de primar y donde se están formando personas cara al futuro, donde son mucho más importantes los valores y los principios que el ganar o perder un partido... ¿en que mundo vivimos si aún hoy, en pleno año 2017, se deja sin jugar a una niña por no ser suficientes jugadoras para formar un equipo y no poder participar en el equipo de chicos? dejémonos de gilipolleces... dejemos de ponernos barreras entre nosotros... 


viernes, 17 de febrero de 2017

Nos queda mucho que aprender

Si pinchas en el siguiente enlace leerás un artículo muy recomendable... 

Quitales el móvil, no el baloncesto

Por mi experiencia como entrenador puedo asegurar que aquellos que menos faltan a los entrenamientos, aquellos que siempre vienen, que más atención ponen, que más compromiso demuestran con el equipo son los que mejores notas académicas sacan... ¿casualidad? No creo... todo es cuestión de saber organizarse y de distribuirse bien el tiempo... y ahí es donde empieza el problema... muchos jóvenes no saben organizarse el tiempo porque no se les ha enseñado desde casa... tienen que aprender a priorizar... y a cumplir con los compromisos adquiridos si quieren ser alguien exitoso en el futuro en cualquier ámbito de la vida... No podemos quitarles el basquet cada vez que tengan un examen o suspendan una evaluación ¿se piensan que esa es la solución? se equivocan, la mayoría de veces siguen suspendiendo... y si aprueban ya les digo yo que no es porque se les haya quitado el baloncesto de su jornada semanal... el día tiene 24 horas y hay tiempo para todo lo importante... y el baloncesto puede tener su espacio reservado... porque que nadie me quiera vender la moto de que un niño de 12-13-14-15... años se pasa desde las 16:00h hasta las 22:00h estudiando sin parar... además que es imposible no es nada saludable... ¿y hay algo más importante que la salud? Los jóvenes necesitan hacer ejercicio, tomar el aire, "desemboirarse"... relacionarse, formar parte de algo más grande que ellos mismos... el principal problema es que la sociedad ve al deporte como algo "extra", como algo accesorio, algo que hacer en los ratos que tengas libres... es mucho más importante la informática, las matemáticas, el inglés, la música, etc, etc... y si, esas cosas son muy importantes... pero ¿son realmente más importantes que tener un cuerpo sano? ¿son más importantes que poder y saber relacionarse en un grupo de personas? 

lunes, 12 de diciembre de 2016

Entrenar (por Joan González)





Cuando entrenas algo se despierta dentro de ti. Esos momentos en que has planificado, has pensado en el entrenamiento y pones en práctica todo lo que has trabajado en un papel, es un momento especial. Empieza la sesión de entrenamiento. Pero en este papel no pones todo lo que te pueda pasar en esta sesión de trabajo. Alguna jugadora no puede venir, alguna otra no la ves con motivacion, otra se engancha a este carro de la abstención, y quizás alguna sufre alguna indisposición o lesión repentina. Y piensas...eso no es lo que tenía planificado. Así que te reinventas, modificas la sesión y dejas de hacer lo que tenías preparado. Cuando finalizas y te vas a casa, preguntas por la lesionada, por el motivo de no venir al entrenamiento, etc...No sirve de mucho. ya te suponías algunas respuestas, llevamos mucho en eso.
Esa sensación ya la has tenido en alguna ocasión, aunque lejana en la memoria, por suerte. Ese sentimiento de trabajar juntas, ese momento donde te encuentras y hablas de tus cosas, pero estás esperando entrenar para compartir esa pasión, esa ilusión que tiene su punto y seguido, en el partido del sábado. Esos momentos de vestuario, recordados para siempre, donde se ríe, se chilla, se enfada, y que es la cocina de un equipo...Todo eso se pierde. No se puede entender la importancia de un entrenamiento, sin todos esos ingredientes. Ver jugadoras que se ríen antes de salir a la cancha, pero que son capaces de enfadarse ante la ausencia de intensidad, de concentración, de pasión en definitiva, es lo que define la distancia entre un grupo y un equipo. La palabra clave,como siempre, es el compromiso, ese que te lleva al trabajo constante, a la búsqueda de la mejora, y sobretodo de sentir que realmente ese camino no tiene un fin, sino una compensación en ese trayecto, que decidiste iniciar.
A los entrenadores nos cuesta aún entrenar con negativas, nuestra tolerancia a la frustración es baja, y eso que siempre suele ser un síntoma de inmadurez, aquí se convierte en un motor de búsqueda,  como "Google", para ver qué encontramos y recuperar nuestra felicidad perdida, ante ese panorama.
Pero solo encontramos "entradas" para superar el día, y esperar que el siguiente sea mejor.
No sé si nos espera este futuro a todos aquellos que amamos el baloncesto. Nos queda la esperanza de que los balones vuelvan a ser naranjas, que los vestuarios huelan otra vez a baloncesto, y que en ellos se cocinen esos grandes grupos, que nos han emocionado a lo largo de nuestras temporadas como entrenadores.
Pero algo hemos de hacer...las canchas se llenan de zapatillas de marca, los banquillos de bebidas isotonicas y los vestuarios "de perfumes" sin pasión.
Aun así seguimos "entrenando".





miércoles, 21 de octubre de 2015

Dejar jugar al niño

"La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras." (Rousseau) 

No pretendamos que los jugadores piensen como nosotros pensamos... no queramos tenerlos siempre ordenados en las filas, quietecitos y sin hacer nada que pueda molestarnos... ¿molestarnos? como si nos molestasen... debemos cambiar el chip... los niños deben jugar no deben estar cuadrados como si fuera un ejercito... el desorden, el caos, el barullo... eso es lo que les conviene en su infancia, en ese caos es donde se encuentran cómodos, donde empiezan a probar y descubrir cosas que los harán mejores... nos empeñamos en mantener el orden, en que todo este cuadriculado como si fuera el desfile de las fuerzas armadas... los tratamos muchas veces como si fueran borregos, no queremos que nadie se salga del rebaño... ¿por que? por simple comodidad... pero lo único que conseguimos es que los críos pierdan iniciativa, que se aburran y que abandonen... y los que siguen se convierten en jugadores sin inventiva, sin capacidad de decisión... hemos creado maniquíes que podemos mover con hilos pero que a la hora de la verdad no actúan... y entonces nos enfadamos porque nuestros jugadores no son listos... ¿no son listos? claro que si lo son, pero ¿les hemos dejado que se desarrollen? ¿les hemos incentivado a ello? No... y yo me pregunto ¿por que en lugar de establecer orden en los entrenes de los niños (perdemos un tiempo enorme haciendo filas y esperando que nos escuchen) no nos paramos a observar e intentar comprender el desorden y el caos en el que se mueven nuestros jugadores? quizás nos llevaríamos muchas sorpresas positivas y quizás incluso aprenderíamos (quien no aprende es que tiene la mente cerrada, y no hay nada peor que un entrenador con la mete cerrada)... dejemos al niño jugar... ya habrá tiempo para "entrenar" cuando crezcan.

P.D.: Dejar jugar al niño también es entrenar... es el mejor entrenamiento... pero hay que saber hacerlo y tener mucha paciencia... 

miércoles, 21 de enero de 2015

Preguntas y respuestas interesantes


Periodista: ¿cómo lleva su nuevo rol en el equipo? Me refiero a que esta temporada no está teniendo tanto protagonismo como en las anteriores.

Levi Rost: No, cualquier papel que te toque desempeñar en un equipo es una bendición. La carrera de un jugador de baloncesto es corta por lo que cualquier oportunidad que te ofrezcan para poder jugar en un partido, ya sean 10 segundos o 40 minutos, considero que es una bendición. Por supuesto que mi rol en el equipo ha cambiado en relación con las anteriores temporadas pero lo acepto y lo que intento es ser todo lo mejor que pueda en este nuevo rol. Es importante para el equipo que cada uno acepte su función y trate de llevarla a cabo todo lo bien que pueda.

Periodistas: ¿Le sentó muy mal no haber disputado ni un solo segundo en el choque ante el Real Madrid?


Levi Rost: Efectivamente fue la primera vez en mi carrera que, estando disponible, no juego ni un solo segundo en un partido. Pero no puedes enfadarte por eso, ya que es baloncesto y entiendo que el equipo es lo primero. Mi misión es en estos casos es apoyar al grupo desde fuera sin ningún problema, eso es lo que tenía que hacer ese día y lo que haré en el futuro si me vuelve a tocar no jugar. Esa es la manera que hay para crecer, todos juntos, si cada uno contribuye desde donde le toque, ya sea en el banquillo o sobre el parqué, todo lo que venga será bueno.

martes, 11 de marzo de 2014

11-M. seguimos sin saber la verdad

Una Nación a oscuras...
(artículo de Federico Jimenez Losantos)
Han ganado los terroristas. Han ganado los asesinos. Han ganado las cloacas del Estado, sin limpiar desde tiempos de Carrero. Han ganado los policías que destruyeron las pruebas. Han ganado los jueces que no han querido indagar nada, y si se han encontrado algo, han averiguado la forma de no verlo. Han ganado los fiscales que, a cambio de ascender horrores, han arrastrado por el fango el honor del Ministerio Público. Ha ganado el periodismo carcajoso y progreliendre, ese cerdito con nostalgia de jabalí. Ha ganado la casta política que consensuó la ley del silencio. Ha ganado la impunidad de los asesinos. Y ha ganado la conformidad de los asesinables. Diez años después, los pocos que hemos empeñado nuestro esfuerzo cívico y periodístico en averiguar qué pasó realmente el 11-M debemos rendirnos a la evidencia. No sabemos lo que pasó entonces, pero sabemos lo que desde entonces ha pasado: que a la inmensa mayoría de los españoles les da igual. Y el fruto de ese desinterés por el asesinato de doscientas personas para cambiar el Gobierno de España es ese silencio atronador, ese helado olvido, voluntario en los mayores, aprendido en los jóvenes, que la canalla política se ha permitido celebrar con flores. Es la corona fúnebre de la Justicia.
Muchos creen -y los datos históricos no los desmienten- que la crisis terminal que vive España arranca el 11-M y sigue desde entonces una línea perfectamente clara, nítidamente marcada y aparentemente inexorable. Yo creo que muchos –quizás no demasiados, pero sí muy poderosos- quisieron cambiar radicalmente el rumbo de nuestra nación hace diez años. Pero hoy no veríamos los escombros del régimen como único horizonte político si en este tiempo la ciudadanía y la clase dirigente no hubieran abdicado de sus más sagrados deberes, de sus indeclinables e intransferibles obligaciones. Si algún policía, algún juez, algún fiscal, algún ministro de Justicia, algún ministro del Interior, algún Presidente del Gobierno, algún Jefe del Estado hubieran cumplido la tarea para la que han sido elegidos, nunca se habría producido este fallo multiorgánico que convierte la democracia en España, inseparable del Estado de Derecho, en el gran cadáver insepulto del 11-M.
Basta ver las declaraciones del juez y del fiscal que alumbraron la sentencia más infame de la historia de España para ver hasta qué extremo el rostro de la Ley es la cara dura de unos señores que no vacilan en vacilar, que no dudan en dudar de sus propias decisiones, que afirman una cosa y la contraria, que sostienen públicamente, en este aniversario que debería ser de luto una catarata de frivolidades absolutamente inauditas. El juez estrella y el fiscal lucero que alumbraron la sentencia apoyan su grotesca criatura en la negación de lo que debe ser una sentencia firme, basada en pruebas y más allá de toda duda razonable. Dicen que "quizás", que "seguramente", que "puedo equivocarme", que "no dormiría si no estuviera seguro", pero ni saben quién fue el autor intelectual, ni saben seguro quiénes fueron los autores materiales, les da igual cuál fuera el arma del crimen, no se han molestado en comprobar la verosimilitud de las declaraciones de un testigo para mandar treinta mil años a la cárcel al único condenado como autor de la masacre. Y, por supuesto, no han querido investigar, como prometió el juez durante el juicio, la destrucción sistemática de pruebas de la masacre y la invención de otras tan zarrapastrosamente urdidas, tan burdamente tramadas que han forzado la anulación ¡de ciento noventa y cinco de ellas! ¿Y no hay un juez, no hay un fiscal, no hay un partido, no hay un Gobierno, no hay un Estado que se niegue a admitir que haya casi doscientas pruebas falsas y desaparezcan toneladas de pruebas de la mayor masacre de la historia de España?
Pues no. Ni lo ha habido ni creo que llegue a haberlo. El PP y el PSOE están de acuerdo en "obviar el 11-M", tesis de Gallardón defendida en portada por el ABC de Zarzalejos, que para el pancismo corraliego se ha convertido en la forma más cómoda de actualizar el cruel refrán: "el muerto al hoyo y el vivo al bollo". Por eso, por obviar, el Rey tuvo la campechanísima ocurrencia de decirles a las víctimas que buscan la verdad del 11M: "¡Pues lo lleváis crudo, a mí aún no me han contado todo lo del 23-F!", sugiriendo, ante las críticas al juez, que alguien lo habría comprado. Si el Jefe del Estado afronta así ante las víctimas la investigación de la mayor masacre de nuestra historia, ¿cómo extrañarnos de que todos los resortes del Estado para hacer justicia a los muertos se hayan enmohecido o los hayan almohadillado hasta convertirlos en mucho menos que nada, en desganados cómplices de los asesinos y sucia garantía de su impunidad?
Por eso, por todo eso, este aniversario del 11-M es el del triunfo de las tinieblas. Por eso, España es, diez años después, una nación a oscuras.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Cartas del Dragón.


La lucha por la vida no la gana
Siempre el más fuerte ni el más rápido,
Pero, tarde o temprano, ¡el que gana
Es el hombre que piensa
QUE ES CAPAZ DE GANAR!
Si crees que estás vencido, lo estás.
Si crees que no te atreves, no te atreves.
Si te gusta vencer pero crees que no puedes
Es casí seguro que no vencerás.
Si crees que perderás, estás perdido.
Pues en el mundo nos encontramos
Que el éxito EMPIEZA por la VOLUNTAD de uno.
Es todo cuestión del estado ánimo.
Si crees que te superan, te superan.
Tienes que tener pensamientos elevados para subir.
Tienes que estar seguro de ti mismo
Para poder ganar un premio.
La lucha por la vida no la gana
Siempre el más fuerte ni el más rápido,
Pero, tarde o temprano, ¡el que gana
Es el hombre que piensa
QUE ES CAPAZ DE GANAR!
Una de las poesías favoritas de BRUCE LEE
Extraído del libro Cartas del Dragón. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

José Luis Alderete: “Un jugador mejora siendo valiente y arriesgando”



Hay jugadores que con sus acciones durante un partido te dejan con la boca abierta, pero qué  les hace diferente al resto. José Luis Alderete, seleccionador de la Federación de Baloncesto de Madrid, lo tiene muy claro: “son valientes”. Son capaces de “hacer cosas siempre de forma diferente”. El problema viene dado por los entrenadores, que “no aceptan tener una labor secundaria” y tienen que ser conscientes de que el jugador es “un elemento prestado al que hay que enseñar, pero los que tienen que aprender son ellos, no forzándoles y dejándoles que hagan las cosas de una forma valiente”. 
La necesidad de conseguir buenos resultados a corto plazo hace que, en muchos casos, se encasillen a los jugadores y no se corran riesgos, pero “la única forma de mejorar es arriesgando”. Las formas de entrenar no han evolucionado, por una razón muy sencilla, “no se permite la creatividad y la imaginación”. Los procesos de aprendizaje están articulados, por eso se necesitan entrenadores “emprendedores que desarrollen ideas nuevas y se les dejen desarrollarlas”. Porque ahí se diferencia un jugador bueno de uno que no lo es, ya que “los buenos, además de hacer cosas diferentes, son conscientes de que pueden fallar”. Para eso, tienen que contar con la confianza del entrenador, que debe de ser capaz de “crear un ambiente de confianza, en el que se permita y se acepte el riesgo”. La Selección Española de baloncesto, de Pepu Hernández, el Blancos de Rueda Valladolid, de Porfirio Fisac y el DKV Joventut, de Sito Alonso, son ejemplos claros de este baloncesto “alegre y valiente”.
SI existe algún nexo de unión entre grandes jugadores como Ricky Rubio o la “Bomba”  Navarro, además de la valentía y descaro jugando, es “un entrenador que les haya marcado en el proceso de enseñanza”. La labor del técnico en su primera etapa es fundamental para que “lleguen frescos a los catorce años y no se aburran, queriendo incluso dejar de jugar”. Para ello, Alderete da tres claves que todo entrenador tiene que cumplir para conseguir una formación completa del jugador: “Tiene que mostrarles cariño para que se sientan queridos, enseñarles a jugar al baloncesto y darles seguridad”. Con estos pequeños detalles, se empieza a poner la base de un jugador que quién sabe si en un futuro se convertirá en una estrella, pero lo que sí es seguro es que será un jugador valiente.

sábado, 23 de noviembre de 2013

ALGUNAS DE LAS COSAS QUE NOS FALTAN EN EL BALONCESTO QUE VIVIMOS


Falta pasión e ilusión entrenando. Y el baloncesto es precisamente pasión, querer dar más sin plantearte el por qué,   esforzarte al máximo aunque a veces te falten fuerzas.
Falta consistencia y credibilidad. Los entrenadores y los responsables de los clubes continuamente estamos mandando mensajes con lo que creemos que debemos decir, con lo que creemos que los que nos rodean quieren escuchar, pero no solemos plantearnos si eso es lo que realmente vamos a dar, si es lo que realmente va a guiar nuestros actos y a servir de camino para nuestros pasos.
Falta empatía. Para pensar “en mi” debemos pensar “en nosotros”, incluso a veces “en vosotros”. Si queremos futuro debemos construir un futuro para todos, entendiendo cuales son los  motivos que mueven a los que me rodean y tratando de meterlos en un todo.
Falta respeto al entorno. Nos convertimos en agresivos, convertimos a los que no son “amigos” en “enemigos”. Manchamos el entorno sin darnos cuenta que éste es parte del sistema en el que nos integramos y sin ser consciente de que al marcharlo manchamos también “lo nuestro”.
Nos falta tener sueños y que estos sean compartidos. En ocasiones se nos olvida que los sueños se disfrutan más en compañía.
Falta dar las gracias. A veces ocurre que tenemos motivos para ser agradecidos…pero parece como si no nos diéramos cuenta.
Falta hacer partícipes de nuestros logros a los que colaboraron y sustentaron nuestros logros. En ocasiones en vez de colaboradores convertimos en competidores a los que realmente fueron colaboradores o por lo menos actuamos como si así fuera.
Falta respetar a la autoridad, aunque se equivoque en decisiones. Esta autoridad puede ser el directivo, el coordinador, el entrenador, el árbitro. Una figura de autoridad desautorizada genera tendencia.
Falta respeto desde la grada. Las gradas de los partidos se convierten con mucha frecuencia en algo no deseable. Se insulta, se critica, se ensucia. Se convierte un espectáculo que puede ser magnífico en algo despreciable.
Falta poder pero no querer (por no estar dispuesto a darlo todo, a sacar lo mejor de mí mismo), querer pero no saber (por no haber escuchado, por no haberse formado).
Falta que las Federaciones se impliquen realmente en la labor para la que fueron creadas y trabajen al servicio de colegios y clubes sin fisuras.
Falta que entre todos los participantes luchemos de la mano por conseguir que nuestro deporte sea lo que a todos nos gustaría que realmente fuera…¡trabajemos por ello!

Juan José Hernández Liras
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Colegio San Agustín. Madrid

lunes, 18 de noviembre de 2013

Juan Trapero: “Los jugadores de baloncesto tienen que ser fuertes de piernas y muy rápidos”



Hasta hace una década era impensable que cualquier selección de baloncesto plantase cara al combinado de los Estados Unidos, pero los tiempos han cambiado y las estrellas de la NBA ahora, incluso, son jugadores europeos. ¿Cuál es el secreto? Juan Trapero, ex atleta y preparador físico del Real Madrid, lo tiene claro, ya que “antes los jugadores de alto nivel, a pesar de estar muy bien entrenados, estaban una o dos velocidades por debajo de los americanos y se pensaba que era porque tenían un físico privilegiado”. Sus cambios de ritmo y desplazamientos les hacían inalcanzables, pero con un trabajo específico “se ha conseguido igualar esa diferencia, ya que los jugadores de baloncesto tienen que ser fuertes de piernas y muy rápidos”. La preparación de antaño se orientaba a la condición física general, lo que “te daba una buena base, pero el trabajo más específico te hace estar por encima”. En la alta competición, “la velocidad a la que se realiza cualquier gesto y la intensidad en cada segundo son determinantes” y pueden decantar la balanza de un lado u otro.
La preparación física también es importante para los jugadores más jóvenes, ya que a esas edades es fundamental que “trabajen coordinación, agilidad y técnica de carrera”. Un trabajo que, en algunos casos, realizan en sus clases de Educación Física, pero “no en todos los centros se lleva a cabo”. Por eso, los entrenadores deben incluirlas en sus entrenamientos. Para aquellos que no sepan cómo trabajar estos aspectos, JGBasket y Juan Trapero han realizado un vídeo en el que se explican más de cuarenta ejercicios para ponerlos en práctica.(clicka aquí). Además, el preparador del Real Madrid aconseja que en categorías inferiores se trabajen las cualidades físicas básicas con sesiones “variadas, amenas y constantes”.
La impaciencia de los jugadores por querer ser mejores, les hace entrenar más de lo que deberían, lo que les produce, a veces, frustración, ya que no avanzan todo lo que desearían o se lesionan con frecuencia, porque “la falta de entrenamiento es mala, pero es peor el sobreentrenamiento”. En el primer caso, “la medida está en trabajar más, pero en el segundo es difícil encontrar una solución”. Lo que está claro es que a la intensidad del entrenamiento tiene que unírsele el descanso. Cuando la competición está cerca, “hay que entrenar menos para rendir al 100%”. Otro problema muy común en los deportistas surge con las lesiones. En muchas ocasiones, “los jugadores se saltan pasos y no terminan de recuperarse”. Por ese motivo, en estos casos es fundamental el reentrenamiento. Además, dependiendo de la gravedad de la lesión, “hay métodos que te readaptan sin necesidad de parar del todo”. Eso sí, independientemente de la edad, “el diagnóstico de la lesión lo tiene que hacer un médico y el reentrenamiento, un fisioterapeuta deportivo o un preparador físico”.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Jugoplastika de Split... Equipo de Leyenda

Munich vivió en 1989 el nacimiento de uno de los mejores equipos de la historia del basket europeo: la Jugoplastika de Split, entonces representante de Yugoslavia. Con una plantilla joven pero con mucho talento, en la que ya sobresalián futuros NBA como Kukoc y Radja, junto a un ilustre veterano (Ivanovic) y otro cañonero implacable (Perasovic), los hombres de Bozidar Maljkovic hicieron trizas los pronósticos.



Su historia:

La Jugoplastika antes de triunfar a nivel continental, ya era conocida a nivel nacional por los títulos de 1971 y 1977 y continental por las Copas Korac de 1976 y 1977. Después de estas conquistas llegaron las épocas de vacas flacas. Para reflotar el equipo se confió la dirección técnica al joven Bozidar Maljkovic (34 años), quien venia de cinco años exprimiendo los conocimientos y enseñanzas del genial Ranko Zeravica, asistiéndolo en el Estrella Roja de Belgrado. Como marcaba la tradición, el equipo se conformó con mayoría de jóvenes moldeados por el trabajo del exigente entrenador de inferiores, Slavko Trninic. Allí sobresalían claramente dos joyas: Dino Radja y Toni Kukoc. Ambos ya le habían mostrado al mundo sus condicciones en el Mundial Juvenil de 1987 en Italia, donde Yugoslavia barrió a los Estados Unidos en la final.

Tras una temporada de estudio del equipo, Maljkovic percibió que todo el talento de los jóvenes se diluía por su inexperiencia. Entonces hizo una jugada clave hacia el futuro al contratar al alero Dusko Ivanovic. El montenegrino, un veterano para el club, a pesar de sus jóvenes 30 años, no solo fue un anotador consistente ideal para aprovechar los espacios que generaba el genial Kukoc, sino también les dio la dureza mental que necesitaba el equipo para el salto a la consagración.

Entonces aquel equipo de Split trazó una raya divisoria en la historia del baloncesto europeo y no solo en lo deportivo. Ya nada fue igual a nivel internacional desde que ese grupo de jugadores croatas (22 años de promedio) irrumpiera en el ámbito internacional para arrasar sin piedad con todos los preconceptos que indicaban que solo los equipos poderosos económicamente y con estrellas con larga trayectoria tenían certificado para la victoria.




Tres años históricos

1989

En semifinales apearon de la lucha por el título al Barça, el eterno aspirante que había llegado a la final four con una plantilla de lujo, sus mejores españoles ya maduros (Solozábal, Epi, Jiménez y Sibilio) y un americano de máximo nivel (Norris). La igualdad duró apenas cinco minutos (11-11). Desde ese momento y hasta el final del partido, el dominio yugoslavo fue aplastante, incluso cuando Maljkovic sentó a Kukoc en el banquillo en los últimos minutos del primer tiempo. Tras el descanso, el Barça se diluyó y llegó a perder por 15 (32-47) y 16 puntos (43-59). Las opciones blaugrana desaparecieron definitivamente cuando con 77-83 Norris falló dos tiros libres. Tras el partido, Sibilio anunció que a final de temporada dejaba el equipo por discrepancias con Aíto.

En la otra semifinal, el Maccabi fue muy superior al Aris. El equipo de Galis y Yannakis conoció su segunda decepción consecutiva. La pésima actuación de Galis en el primer tiempo marcó el partido, mientras el triángulo Magee-Jamchi-Barlow (67 puntos entre los tres al final) se mostró imparable. Galis anotó su primera canasta en el minuto 22. En el segundo tiempo, el Maccabi sumó un parcial 32-11 en nueve minutos que sentenció la victoria. Pero los israelís cateron en la final por segundo año consecutivo.

Fue un duelo muy equilibrado, con dominio alterno. Primero Jamchi y Mercer, y después Kukoc, marcaron el ritmo. El resultado del descanso (35-35) dejó el título abierto. La igualdad se mantuvo durante muchos minutos más, hasta que pareció que el Maccabi daba el tirón (61-55, minuto 32). La Jugoplastika acabó luchando contra un marcador en contra y la cuarta falta que llevó a radja al banquillo. Pero los yugoslavos dieron una exhibición en los ocho últimos minutos, en los que con un parcial 20-8) se llevaron su primer título.

1990

La Jugoplastika reeditó su título meses antes de que el extraordinario equipo montado por Maljkovic en Split empezara a perder a parte de sus estrellas, reclamadas por los dólares italianos, y a su entrenador. El Barça viajó a Zaragoza (sólo 300 kilómetros) como gran favorito y con tres mil seguidores.

En la semifinal no tuvo rival en el Aris, al que superó desde el principio y llegó a tener 29 puntos abajo (93-64, minuto 36). Los griegos aguantaron sólo mientras Vrankovic su impuso en su zona a pesar del marcaje de Solozábal a Galis. La superioridad blaugrana fue total y absoluta, en especial tras el descanso. Entre Epi y Ferran sumaron 45 puntos y Norris se llevó 14 rebotes. La Jugoplastika tampoco tuvo problemas para llegar a la final. El Limoges, como el Aris, apenas resistió 10 minutos pese a que Maljkovic dejó a Kukoc en el banquillo de salida. Cuando el futuro Bulls saltó a la pista (21-16, minuto 9) se acabó la igualdad. El último intento del entrenador francés, Michel Gómez, fue dar entrada al lesionado Dacoury, pero para entonces la Jugoplastika era ya una máquina de basket. Un triple de Perasovic a falta de siete minutos para el final (81-63) dejó el partido sentenciado.

La final fue una de las mejores finales de la historia de la Liga Europea. La Jugoplastika hizo una exhibición de lo que se 'bautizó como 'basket total', basado en una excelente defensa y el talento de sus estrellas. Aunque el Barça empezó dominando (15-10) y durante todo el partido no hubo grandes diferencias, los yugoslavos dominaron el ritmo. De nuevo Maljkovic empezó el partido con Kukoc en el banquillo, pero en cuanto salió a pista (minuto 9) anotó su primer triple. El título estuvo abierto hasta el minuto 32, en que Solozábal empató (59-59) desde los 6,25. Fue el único triple del Barça. Pero a partir de ese momento Kukoc volvió a ser el rey, relevando a Radja, eliminado por faltas. Un parcial 9-2 en los últimos cuatro minutos de partido dio a la Jugoplastika su segundo título consecutivo. Semanas después, se confirmó el fichaje de Maljkovic por el Barça.

1991

París revivió la final de un año antes en Zaragoza: idénticos protagonistas y el mismo campeón, el Pop'84 de Split.

El Barça arrolló al Maccabi en la primera semifinal. Sólo en los primeros minutos, gracias a la defensa de Goodes sobre Solozábal, los blaugrana fueron por detrás (6-12). Pero a partir del momento en que Maljkovic colocó en pista a su segundo base, Montero, sólo hubo un equipo en el partido. Montero fue el héroe del Barça, con 25 puntos y 5 de 5 triples. El segundo tiempo fue un simple trámite, cerrado con un parcial de 51-29. La máxima diferencia en el marcador fue de 37 puntos (98-61) a falta de dos minutos para el final.

En la segunda semifinal, el Pop'84, ya sin Radja (fichado por Il Messaggero de Roma), Ivanovic ni Sobin, fue a remolque del Scavolini durante casi 30 minutos. Los italianos confiaron a Daye el marcaje a Kukoc, y el americano no sólo respondió en defensa sino también en ataque. El Scavolini tuvo un 41-49 a favor (minuto 27) pero acabó siendo impotente frente a la excelente defensa yugoslava. Un triple de Sretenovic relanzó al Pop'84 y una canasta de Perasovic dejó el partido prácticamente resuelto (81-71) a cuatro minutos del final.

En los 40 minutos decisivos, Bozidar Maljkovic, ahora en el banquillo del Barça, no pudo con el 'monstruo' que él mismo había creado. Un triple de Lisard colocó al Barça pronto por delante (7-4) pero entre Kukoc y Savic empezaron a dominar bajo los aros y el equipo blaugrana se vio ya a remolque, con el agravante de que uno de sus jugadores más decisivos, Audie Norris, jugaba lesionado. Los relevos de Maljkovic no dieron resultado y el Pop'84 llegó a tener 10 puntos de ventaja (22-32) antes del descanso. Los esfuerzos del Barça acabaron con el 48-50 y un tiro libre fallado por Trumbo. En los momentos más calientes, con Kukoc en el banquillo, los yugoslavos lograron un parcial 2-13 que dejó la final rota a su favor (53-64, minuto 37).

Con la victoria del Pop'84, su entrenador, Zeljko Pavlicevic, se convirtió en el primero en conquistar el título con dos equipos diferentes. Años antes lo había logrado al frente del Cibona de Zagreb.

Al final de la temporada, Kukoc dejó Split para fichar por el Benetton de Treviso en escala a los Chicago Bulls. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Alberto Angulo: “El secreto de un buen jugador es jugar con la pausa y los cambios de ritmo”



¿Qué tienen en común la Bomba Navarro, Djordjevic y Petrovic? Su carrera baloncestística les ha hecho jugar tanto en la ACB como en la NBA, pero lo que mejor les define es que han sido los grandes tiradores europeos en tres décadas diferentes. Alberto Angulo, director de cantera del Real Madrid y entrenador del equipo de Liga EBA, aprovechó su visita al Campus JGBasket para analizar a estas leyendas del baloncesto.
Cada uno con sus particularidades, todos tenían gran “facilidad” para ver el aro. Mientras Navarro “casi no levanta los pies del suelo para tirar de tres”, Djordjevic, que tenía una gran potencia de piernas, “necesitaba saltar mucho” y Petrovic lo hacía hacia delante, cayendo siempre dentro de la zona. Estas características han hecho que, por ejemplo, Sasha no llegase a triunfar en la NBA, ya que al estar más alejada la línea de tres puntos, “sus porcentajes bajaban, porque su potencia de piernas sólo le permitía realizar buenos tiros, como muy lejos de 6,25”, aunque su habilidad era el penetrar en la zona y lanzar desde el tiro libre o “distribuir el juego desde allí, ya que se le cerraban los jugadores y facilitaba el tiro a sus compañeros”. Una forma diferente de juego a la de Navarro, ya que el jugador del Barcelona, siempre se encuentra “un metro por detrás de la línea de tres para obligar al defensor a hacer ayudas más largas”. 
La presencia de Angulo, un gran tirador que deleitó con sus lanzamientos a los aficionados del Real Madrid, Cai Zaragoza y de la selección española, reconoció que él era un jugador que se caracterizaba por “la velocidad y no por la potencia”. Además confesó que el “secreto es jugar con la pausa y los cambios de ritmo”. Una cualidad que pone con frecuencia en práctica Navarro, que ataca varias veces a su defensor hasta que “éste se relaja y consigue superarle“. 
Los jugadores del Campus sólo habían visto jugar a la Bomba, pero se quedaron sorprendidos con la facilidad para anotar de los jugadores balcánicos. Todos los amantes del deporte de la canasta han visto decidir campeonatos a estas grandes estrellas del baloncesto, porque quién no se acuerda del triple de Djordjevic en el último segundo, que arrebató al Joventut la Copa de Europa o la memorable actuación de Petrovic, con el Real Madrid, en la final de la Recopa, en la que anotó 62 puntos. El afán de superación del croata y su espíritu competitivo le hicieron seguir creciendo año tras año, ya que como señala Angulo, con el que compartió vestuario durante una temporada, “llegaba una hora antes para entrenar el tiro con chalecos con peso y siempre se quedaba el último para seguir practicando”. Una lección más para los jóvenes jugadores, que han descubierto que las grandes estrellas del baloncesto han llegado hasta la cima a base de mucho esfuerzo y horas de entrenamiento.
 

Por Victor Escandón Prada
Responsable de prensa

lunes, 11 de noviembre de 2013

Más allá del EVEREST


Todos tenemos nuestro propio Everest que escalar; algunos han tenido la suerte de llegar y otros se afanan constantemente por lograrlo, lo más importante es perseverar.
Algún alpinista se diría a si mismo:
“Lentamente volteo hacia abajo, el enorme vacío a mis pies se apodera de mi cuerpo, pero mi mente se aferra a la montaña, tengo frío, mucho frío, el agua helada que el sol ha fundido arriba penetra por los lados robándome el calor que me queda, a punto de caer, y a la vez siento que comienzo a levitar, ¡hipotermia!... ¡despierta!, ¡esta remota pared en el círculo polar ártico y que nadie había escalado no será tu tumba!. Centímetro a centímetro avanzo. Cuando llego a la repisa sé que la cumbre será nuestra."
El afán de superación del ser humano, ya sea por el espíritu competitivo o por el deseo de superar un reto físico o intelectual, constituye la base para la realización de logros y metas. Es lo que lleva a un atleta al final de la carrera, o a un artista a realizar grandes obras, es el mismo que lleva a un alpinista a la cima de las montañas, y una vez alcanzada la cumbre largo tiempo deseada, es lo que nos lleva a buscar una más alta o más difícil.
En cualquier actividad humana, existen personas que se atreven a intentar realizar sus más ambiciosos anhelos. La pregunta surgía una y otra vez ¿cómo poder llegar a la cumbre? Con intensa dedicación, aprendiendo a lo largo del arduo camino, con determinación, pero sobre todo con mucho cariño a lo que realizamos.
Todos tenemos nuestro propio EVEREST o muchos de ellos que escalar, algunos llegan más pronto que otros, algunos se afanan constantemente por lograrlo, sin embargo, creo que lo más importante es perseverar.
Cuando he vencido un Everest me pregunto: ¿y ahora qué, si ya subiste a lo más alto?
Una vez que hemos alcanzado nuestro EVEREST, su cumbre se convierte en un escalón para explorar nuevos horizontes, esa búsqueda incesante de las propias limitaciones físicas y mentales, esa voluntad por intentar algo más es lo que coloca al ser humano, además de la inteligencia, arriba del resto de la creación, una vez alcanzada una meta siempre existirá otra más.
Al estar inmersos en un nuevo reto, todo nuestro ser debe dedicarse a tratar de sobrevivir, estudiando, entrenando, haciendo caso omiso de la crítica destructiva o de las envidias, utilizando nuestra experiencia y creatividad para llegar más allá de donde otros han llegado.
Escalar es como la vida misma, existen golpes duros e intensas emociones, al ascender hacia una meta lo que más satisfacción nos da es el superarnos constantemente y el estar dando nuestro mejor esfuerzo.
Al alpinismo se le ha llamado el arte de saber sufrir, y saber hacerlo es lo que da sabor a la vida. Vivir intensamente es recibir amargos fracasos y dulces éxitos, es madrugar, desvelarse, tener cansancio, frío, hambre, miedo y sed, ese breve transcurrir de nuestro cuerpo y mente en el espacio de la vida hay que gozarlo intensamente, pero para poder hacerlo hay que soportar, y en el arte de saber sufrir es como podremos conocernos más a nosotros mismos y así tener una relación más plena con los demás.
¿Pero, no es muy arriesgado lo que haces?, me preguntan y me pregunto. Al abordar cualquier proyecto, se tienen que correr riesgos, no podemos dejar de correrlos como tampoco podemos hacerlo temerariamente porque no duraríamos mucho en el serio juego de vivir. Un triunfador sabe ante todo sobrevivir, pensando fría y calculadoramente, dándose la libertad para retroceder en el momento adecuado y si está preparado, forzar a la oportunidad para que se presente.
Cuando más incertidumbre ha habido a lo largo del ascenso, cuanto más satisfechos nos sentiremos al llegar a la meta. Podemos llegar hasta donde hayamos soñado, si hemos sido realistas en nuestras fantasías y hemos utilizado todos nuestros recursos y facultades al intentarlo.
Antes o después de nuestro EVEREST, las metas pueden ser infinitas, sólo nos falta dar un paso más, es así cuando el reto se hará irresistible y nuestro afán indestructible.
¡ATREVETE A SER EL MEJOR ALPINISTA EN TU VIDA!

domingo, 10 de noviembre de 2013

CRECER CON MI EQUIPO


Mi equipo crece…yo sigo con él, ¡estoy obligado a crecer!
Cuando a un entrenador que ha dirigido un equipo se le propone seguir con el mismo, lo primero que debe plantearse es si todavía está capacitado para afrontar ese reto, si su discurso no se ha acabado, si sigue teniendo ascendencia sobre los miembros del equipo. Si no es así, hay que saber retirarse a tiempo. También puede ocurrir que un entrenador se sienta que hoy no está capacitado para seguir, pero con un trabajo y formación extra en el futuro tal vez se sea capaz de ponerse a la altura demandada por el equipo.
Cuando tus jugadores ya te conocen es obligado aceptar el reto de sorprenderles. No podemos ser previsibles, los jugadores deben tener la percepción de que todavía se les tiene mucho que enseñar. No pueden llegar a entrenar esperando que les ocurra lo que les va a ocurrir. Aquí juega un papel clave el haber sido capaz de elaborar desde el principio una planificación que guíe el futuro pero que no condicione. Hay etapas para el aprendizaje, puesto que todo no se puede aprender en cualquier momento. Dependerá lo que queramos enseñar de la edad, la evolución psicológica y física y la experiencia y nivel de aprendizaje previo. Todo junto forma una mezcla que condicionará los aspectos a entrenar.
En ocasiones, seguir con tu equipo implica pasar de minibasket a canasta grande, pasar de usar un tipo de balón a otro mayor, cambiar de normas de juego…todos estos son momentos sensibles para los jugadores y para el propio entrenador, que se puede enfrentar a aspectos que nunca a vivido o que tiene olvidados. Se necesita adaptación, conocer bien las normas, analizar la influencia en su equipo y en su forma de entrenar y dirigir que las nuevas exigencias tendrán. Puede incluso aparecer miedo, miedo a no estar preparado, a no saber como responderán los jugadores…miedo al cambio, al fracaso, a lo no esperado, en definitiva. El miedo puede ser bloqueador o puede ser movilizador. Hay que tratar de enfrentarse a él y aprender del y con el error.
Cuando tienes dudas sobre si estás o no preparado, te puedes tomar la nueva experiencia a vivir como un reto. Un reto que implicará exigencia por aprender y por crecer, crecer junto a esos jugadores que son los mismos de otras temporadas, pero que necesitan cosas distintas que antes y demandan crecer contigo.
Muy a cuidar son determinados aspectos de técnica individual adquiridos en el pasado que se pueden ver perjudicados por el cambio en las reglas de juego. Estoy pensando en aspectos como la mecánica de tiro cuando un jugador pasa de canasta pequeña a grande o de usar un balón nº5 a usar un nº6 o nº7. Lo aprendido puede quedar en entredicho. Jugadores que en minibasket han sido capaces de interiorizar una mecánica de tiro muy depurada, con los cambios y la mayor exigencia de fuerza, pueden perder la pureza en esa mecánica, con las consiguientes dudas y posibles frustraciones. El trabajo psicológicos y de adaptación se hará necesario. O a lo mejor lo que se ha tenido que hacer es, previamente, en temporadas anteriores, cuando el jugador todavía participa en minibasket, adaptar el trabajo siendo largoplacista y valorando la incidencia que los cambios de reglas y la evolución de los jugadores demandarán en el futuro. Esto implica, siguiendo el ejemplo, en minibasket no buscar jugadores que sean capaz de hacer mecánicas de tiro completas, sino trabajar otros aspectos que serán positivos para la evolución futura, como la puntería, la coordinación de movimientos, la destreza y precisión en los movimientos muñeca – dedos…En definitiva, el “ser capaz de mirar más allá cuando todavía estoy acá”. Y todo esto con independencia de si pienso que voy a ser el entrenador de ese equipo en el futuro o no.
Porque en lo que debo pensar siempre es en la evolución de los jugadores, con independencia de quién acompañe dicha evolución.
Por Juan José Hernández Liras.
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Baloncesto. Colegio San Agustín. Madrid.