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sábado, 16 de abril de 2016
El papel del jugador
"No todos pueden ser la superestrella" "Todos los equipos están compuestos por jugadores complementarios. Seas o no titular -- estés o no estés en el banco -- tienes un rol si no eres uno de los hombres principales".
miércoles, 24 de febrero de 2016
Liderazgo
"El liderazgo es lograr que alguien haga lo que no quiere hacer para conseguir lo que quiere conseguir"
(Tom Landry)
Los jugadores normalmente no quieren hacer todo lo que les pide el entrenador... no les gusta el apartado físico... odian repetir los mismos movimientos técnicos una y otra vez... se aburren de las series de tiro a canasta... les da pereza ir esos lunes a las ocho de la tarde a entrenar en la pista exterior en pleno invierno... pero hay que hacerlo si se quiere llegar a cumplir los mayores objetivos que tengamos... y el entrenador debe de convencerlos para que lo hagan... deben de "buscarse la vida" para hacer que esas cosas les sean atractivas a los jugadores... no es solo decir "soy el entrenador y se hace esto"... ¡NO!, soy el entrenador, se hace esto y aquello porque es bueno para nosotros... y les metes un componente que les haga atractivo hacerlo... hay que convencer al jugador.
domingo, 22 de noviembre de 2015
Formar Un Equipo Campeón: Capitulo 3 La Defensa
"La defensa, contrariamente, al ataque, puede llegar a ser un elemento homogéneo sin necesariamente ser un compendio de perfección técnica. La parte principal de una buena defensa es la motivación, la creación de un grupo de trabajo, de una mentalidad entre los jugadores que sirva para fomentar una unión en pos de un objetivo." (Ettore Messina)
miércoles, 11 de diciembre de 2013
El sueño roto de Lenny Cooke (por Antonio Martín en Marca)
"Hoy hay 450 puestos disponibles en las plantillas de la NBA. La población en EE.UU. según el censo de 2000 es de 281 millones de personas. Eso quiere decir que, para conseguir llegar allí, tienes que ser casi literalmente uno entre un millón".
Esas son las palabras con las que se abre el documental sobre Lenny Cooke estrenado este fin de semana en EE.UU., pronunciadas en julio de 2001 por un entrenador al que un joven de 19 años escucha con una expresión de rotunda confianza y seguridad en sí mismo. Aquel chaval oriundo de Brooklyn no tenía ninguna duda de que estaría en ese selecto club. Los medios hablaban de él como el próximo Kobe Bryant y algunos, incluso, lo situaban por encima no sólo de Carmelo Anthony o Amar'e Stoudemire, sino también de LeBron James. Aspiraba a ser una leyenda.
Lenny Cooke lo tuvo en sus manos. Y se quedó en el camino.
Las imágenes de la obra muestran a un jugador superlativo, un portento físico que, siendo un hijo del Lower East Side neoyorquino, más centrado en las amistades peligrosas y en la vida callejera que en desarrollar sus habilidades, guarda celosamente su momento de llamar a las puertas de la NBA. Su talento era abrumador, con promedios de 30 puntos y 15 rebotes en La Salle Academy durante la temporada 1999-2000 que le llevaron a ser proclamado el mejor jugador del Adidas ABCD Camp.
Nadie podía imaginar que allí mismo, un año después, sus sueños empezarían a quebrarse.
A esa tierna edad, Cooke, un atleta privilegiado, apuesto y con un hijo de un año a cuestas, ya pasea por su antiguo barrio con un periodista de ESPN al que hablaba de su intención de construir un cine y un gimnasio en esa zona cuando firmase con un equipo de la NBA. Junto a sus amigos, observa el draft de 2001 en el que Kwame Brown se convierte en el primer jugador que es elegido en el número uno directamente desde el instituto. En ese momento, sus ojos se iluminan. Se ve reflejado.
"Eres millonario ya con 18 años. No te preocupes de nada de lo que te digan, eres el número uno del draft", dice Cooke dirigiéndose a la pantalla mientras ve cómo Brown explica su decisión mientras se coloca la gorra de los Wizards. En aquel espejo veía una fácil salida a sus problemas con los estudios.
Tres de los cuatro primeros nombres de ese draft no habían pasado por la universidad (Tyson Chandler y Eddy Curry, siendo Pau Gasol el número 3), lo cual originó una gran polémica.
"En el momento en el que Brown fue elegido en el número uno, este juego se ha acabado. Hemos roto la barrera, señor Stern. No podemos defender estas situaciones, no podemos permitirlo", sostieneSonny Vaccaro, exresponsable de marketing de Nike y fundador del campus ABCD.
En 2006 se cambiaron las reglas y se prohibió la entrada en la NBA a jugadores directamente desde el instituto.
"No se les evalúa en función de si están preparados, sino por su potencial y lo que pueden alcanzar. Los puedes comprar. No es mucho más diferente que la esclavitud. Compras el que mejor aspecto tiene y si lo consiguen, bien. Si no, compras otro", asegura el técnico universitario Mike Jarvis.
Cooke era vago y arrogante, como prácticamente cualquier adolescente con un don en sus manos. En el documental, las cámaras le siguen hasta el Nike Training Camp, al que llega tarde y donde no tiene reparos en hacer caso omiso a las indicaciones de sus técnicos. No acepta las responsabilidades que conlleva su presencia allí, como el hecho de despertarse a las 7 de la mañana. A pesar de ello, deslumbra a todos los allí presentes con su calidad.
Era "el elegido". Había cimentado su fama haciendo frente a rivales como James y Anthony -dos años menores que él- en prestigiosos campus de verano, tratando de erigirse a lo más alto de los ránkings nacionales. Pero su fulgurante ascenso iba a toparse con una fuerza irresistible: LeBron James.
En la final del ABCD Camp de 2001, Cooke arrancó con una preciosa serie de crossovers antes de anotar una gran suspensión frente a James, pero éste reaccionó echándose a su equipo a la espalda, neutralizando cualquier acción de su rival y anotando el triple de la victoria frente a decenas de entrenadores, scouts y periodistas.
Ahí comenzó el hundimiento de Cooke.
"Fue el momento que simbolizó el comienzo de LeBron y la caída de Cooke. Tumbó a Lenny en su propio campo. Se puede decir que fue sólo un tiro, un partido, pero en cierta manera, Lenny nunca se recuperó", afirma Vaccaro.
El documental realizado por Josh y Benny Safdie examina el fenómeno de esa estrella emergente y carismática, que se apagó antes de tiempo por las circunstancias que le rodearon, su inmadurez, su nula ética de trabajo y la excesiva dependencia en su propio talento, sin atender los consejos de quienes le pedían una mayor humildad y una mayor dedicación.
Con 19 años, Cooke había deslumbrado al país con sus facultades, pero perdió accidentalmente la opción de seguir jugando en high school por haber alcanzado la edad límite. Sus padres se habían trasladado a Virginia cuando era un adolescente. La única persona a la que escuchaba Cooke, la tutora que se hizo cargo de él, tampoco logró que entrara en razón. El joven aceptó regalos (un Mercedes nuevo) y dinero de un agente (350.000 dólares) justo antes de irse a Flint (Michigan), atraído por las falsas promesas de equipos profesionales interesados en él.
Su entorno le fue fagocitando poco a poco, dejó de asistir a las clases para llegar a la universidad y cada vez se mostraba más convencido de que estaba preparado para dar el paso a la NBA directamente, por lo que decidió presentarse al draft de 2002 después de haber pasado 18 meses sin jugar baloncesto organizado.
Se ejercitó por su propia cuenta y anunció su firme decisión de presentarse al sorteo universitario en una rueda de prensa celebrada en el restaurante Junior, de Brooklyn, a la que asistieron unos pocos periodistas.
Su nombre nunca se mencionó en aquel draft.
Cuando sus aspiraciones se difuminan, se ve forzado a emprender una aventura por ligas menores como la USBL, ABA, CBA y la NBDL, y a hacer escalas en China, Dinamarca, Filipinas y Brasil, entre otros países, en busca de pequeños contratos. Logró disputar la Summer League con Seattle SuperSonics y Boston Celtics, donde tuvo ocasión de volver a medirse a James, por entonces en las filas de Cleveland. Sin embargo, Cooke no jugó un solo minuto aquel día. Después, sufrió unaccidente de tráfico -a punto estuvo de que le amputaran una pierna- que puso fin a cualquier esperanza por alcanzar su meta y que le postró en una silla de ruedas durante un año.
Josh y Benny Safdie, casi una década después, encontraron a Cooke desempleado, viviendo con su pareja y sus hijos en una zona rural de Virginia, celebrando su 30 cumpleaños en una fiesta muy humilde. Cooke, muy pasado de peso, bebe cerveza y canta a su pareja, que no puede contener las lágrimas. Su rostro refleja la tristeza de todo aquello que tuvieron en la punta de los dedos y nunca lograron alcanzar. Al día siguiente, Cooke se levanta y echa unas canastas con sus amigos del Lower East Side. Encadena canasta tras canasta y allí encuentra su felicidad, a pesar de los fantasmas de un pasado que le perseguirá toda su vida.
"Empecé con nada y ahora vuelvo a no tener nada".
miércoles, 27 de noviembre de 2013
José Luis Alderete: “Un jugador mejora siendo valiente y arriesgando”
Hay jugadores que con sus acciones durante un partido te dejan con la boca abierta, pero qué les hace diferente al resto. José Luis Alderete, seleccionador de la Federación de Baloncesto de Madrid, lo tiene muy claro: “son valientes”. Son capaces de “hacer cosas siempre de forma diferente”. El problema viene dado por los entrenadores, que “no aceptan tener una labor secundaria” y tienen que ser conscientes de que el jugador es “un elemento prestado al que hay que enseñar, pero los que tienen que aprender son ellos, no forzándoles y dejándoles que hagan las cosas de una forma valiente”.
La necesidad de conseguir buenos resultados a corto plazo hace que, en muchos casos, se encasillen a los jugadores y no se corran riesgos, pero “la única forma de mejorar es arriesgando”. Las formas de entrenar no han evolucionado, por una razón muy sencilla, “no se permite la creatividad y la imaginación”. Los procesos de aprendizaje están articulados, por eso se necesitan entrenadores “emprendedores que desarrollen ideas nuevas y se les dejen desarrollarlas”. Porque ahí se diferencia un jugador bueno de uno que no lo es, ya que “los buenos, además de hacer cosas diferentes, son conscientes de que pueden fallar”. Para eso, tienen que contar con la confianza del entrenador, que debe de ser capaz de “crear un ambiente de confianza, en el que se permita y se acepte el riesgo”. La Selección Española de baloncesto, de Pepu Hernández, el Blancos de Rueda Valladolid, de Porfirio Fisac y el DKV Joventut, de Sito Alonso, son ejemplos claros de este baloncesto “alegre y valiente”.
SI existe algún nexo de unión entre grandes jugadores como Ricky Rubio o la “Bomba” Navarro, además de la valentía y descaro jugando, es “un entrenador que les haya marcado en el proceso de enseñanza”. La labor del técnico en su primera etapa es fundamental para que “lleguen frescos a los catorce años y no se aburran, queriendo incluso dejar de jugar”. Para ello, Alderete da tres claves que todo entrenador tiene que cumplir para conseguir una formación completa del jugador: “Tiene que mostrarles cariño para que se sientan queridos, enseñarles a jugar al baloncesto y darles seguridad”. Con estos pequeños detalles, se empieza a poner la base de un jugador que quién sabe si en un futuro se convertirá en una estrella, pero lo que sí es seguro es que será un jugador valiente.
sábado, 23 de noviembre de 2013
ALGUNAS DE LAS COSAS QUE NOS FALTAN EN EL BALONCESTO QUE VIVIMOS
Falta pasión e ilusión entrenando. Y el baloncesto es precisamente pasión, querer dar más sin plantearte el por qué, esforzarte al máximo aunque a veces te falten fuerzas.
Falta consistencia y credibilidad. Los entrenadores y los responsables de los clubes continuamente estamos mandando mensajes con lo que creemos que debemos decir, con lo que creemos que los que nos rodean quieren escuchar, pero no solemos plantearnos si eso es lo que realmente vamos a dar, si es lo que realmente va a guiar nuestros actos y a servir de camino para nuestros pasos.
Falta empatía. Para pensar “en mi” debemos pensar “en nosotros”, incluso a veces “en vosotros”. Si queremos futuro debemos construir un futuro para todos, entendiendo cuales son los motivos que mueven a los que me rodean y tratando de meterlos en un todo.
Falta respeto al entorno. Nos convertimos en agresivos, convertimos a los que no son “amigos” en “enemigos”. Manchamos el entorno sin darnos cuenta que éste es parte del sistema en el que nos integramos y sin ser consciente de que al marcharlo manchamos también “lo nuestro”.
Nos falta tener sueños y que estos sean compartidos. En ocasiones se nos olvida que los sueños se disfrutan más en compañía.
Falta dar las gracias. A veces ocurre que tenemos motivos para ser agradecidos…pero parece como si no nos diéramos cuenta.
Falta hacer partícipes de nuestros logros a los que colaboraron y sustentaron nuestros logros. En ocasiones en vez de colaboradores convertimos en competidores a los que realmente fueron colaboradores o por lo menos actuamos como si así fuera.
Falta respetar a la autoridad, aunque se equivoque en decisiones. Esta autoridad puede ser el directivo, el coordinador, el entrenador, el árbitro. Una figura de autoridad desautorizada genera tendencia.
Falta respeto desde la grada. Las gradas de los partidos se convierten con mucha frecuencia en algo no deseable. Se insulta, se critica, se ensucia. Se convierte un espectáculo que puede ser magnífico en algo despreciable.
Falta poder pero no querer (por no estar dispuesto a darlo todo, a sacar lo mejor de mí mismo), querer pero no saber (por no haber escuchado, por no haberse formado).
Falta que las Federaciones se impliquen realmente en la labor para la que fueron creadas y trabajen al servicio de colegios y clubes sin fisuras.
Falta que entre todos los participantes luchemos de la mano por conseguir que nuestro deporte sea lo que a todos nos gustaría que realmente fuera…¡trabajemos por ello!
Juan José Hernández Liras
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Colegio San Agustín. Madrid
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Colegio San Agustín. Madrid
lunes, 18 de noviembre de 2013
Juan Trapero: “Los jugadores de baloncesto tienen que ser fuertes de piernas y muy rápidos”
Hasta hace una década era impensable que cualquier selección de baloncesto plantase cara al combinado de los Estados Unidos, pero los tiempos han cambiado y las estrellas de la NBA ahora, incluso, son jugadores europeos. ¿Cuál es el secreto? Juan Trapero, ex atleta y preparador físico del Real Madrid, lo tiene claro, ya que “antes los jugadores de alto nivel, a pesar de estar muy bien entrenados, estaban una o dos velocidades por debajo de los americanos y se pensaba que era porque tenían un físico privilegiado”. Sus cambios de ritmo y desplazamientos les hacían inalcanzables, pero con un trabajo específico “se ha conseguido igualar esa diferencia, ya que los jugadores de baloncesto tienen que ser fuertes de piernas y muy rápidos”. La preparación de antaño se orientaba a la condición física general, lo que “te daba una buena base, pero el trabajo más específico te hace estar por encima”. En la alta competición, “la velocidad a la que se realiza cualquier gesto y la intensidad en cada segundo son determinantes” y pueden decantar la balanza de un lado u otro.
La preparación física también es importante para los jugadores más jóvenes, ya que a esas edades es fundamental que “trabajen coordinación, agilidad y técnica de carrera”. Un trabajo que, en algunos casos, realizan en sus clases de Educación Física, pero “no en todos los centros se lleva a cabo”. Por eso, los entrenadores deben incluirlas en sus entrenamientos. Para aquellos que no sepan cómo trabajar estos aspectos, JGBasket y Juan Trapero han realizado un vídeo en el que se explican más de cuarenta ejercicios para ponerlos en práctica.(clicka aquí). Además, el preparador del Real Madrid aconseja que en categorías inferiores se trabajen las cualidades físicas básicas con sesiones “variadas, amenas y constantes”.
La impaciencia de los jugadores por querer ser mejores, les hace entrenar más de lo que deberían, lo que les produce, a veces, frustración, ya que no avanzan todo lo que desearían o se lesionan con frecuencia, porque “la falta de entrenamiento es mala, pero es peor el sobreentrenamiento”. En el primer caso, “la medida está en trabajar más, pero en el segundo es difícil encontrar una solución”. Lo que está claro es que a la intensidad del entrenamiento tiene que unírsele el descanso. Cuando la competición está cerca, “hay que entrenar menos para rendir al 100%”. Otro problema muy común en los deportistas surge con las lesiones. En muchas ocasiones, “los jugadores se saltan pasos y no terminan de recuperarse”. Por ese motivo, en estos casos es fundamental el reentrenamiento. Además, dependiendo de la gravedad de la lesión, “hay métodos que te readaptan sin necesidad de parar del todo”. Eso sí, independientemente de la edad, “el diagnóstico de la lesión lo tiene que hacer un médico y el reentrenamiento, un fisioterapeuta deportivo o un preparador físico”.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Alberto Angulo: “El secreto de un buen jugador es jugar con la pausa y los cambios de ritmo”
¿Qué tienen en común la Bomba Navarro, Djordjevic y Petrovic? Su carrera baloncestística les ha hecho jugar tanto en la ACB como en la NBA, pero lo que mejor les define es que han sido los grandes tiradores europeos en tres décadas diferentes. Alberto Angulo, director de cantera del Real Madrid y entrenador del equipo de Liga EBA, aprovechó su visita al Campus JGBasket para analizar a estas leyendas del baloncesto.
Cada uno con sus particularidades, todos tenían gran “facilidad” para ver el aro. Mientras Navarro “casi no levanta los pies del suelo para tirar de tres”, Djordjevic, que tenía una gran potencia de piernas, “necesitaba saltar mucho” y Petrovic lo hacía hacia delante, cayendo siempre dentro de la zona. Estas características han hecho que, por ejemplo, Sasha no llegase a triunfar en la NBA, ya que al estar más alejada la línea de tres puntos, “sus porcentajes bajaban, porque su potencia de piernas sólo le permitía realizar buenos tiros, como muy lejos de 6,25”, aunque su habilidad era el penetrar en la zona y lanzar desde el tiro libre o “distribuir el juego desde allí, ya que se le cerraban los jugadores y facilitaba el tiro a sus compañeros”. Una forma diferente de juego a la de Navarro, ya que el jugador del Barcelona, siempre se encuentra “un metro por detrás de la línea de tres para obligar al defensor a hacer ayudas más largas”.
La presencia de Angulo, un gran tirador que deleitó con sus lanzamientos a los aficionados del Real Madrid, Cai Zaragoza y de la selección española, reconoció que él era un jugador que se caracterizaba por “la velocidad y no por la potencia”. Además confesó que el “secreto es jugar con la pausa y los cambios de ritmo”. Una cualidad que pone con frecuencia en práctica Navarro, que ataca varias veces a su defensor hasta que “éste se relaja y consigue superarle“.
Los jugadores del Campus sólo habían visto jugar a la Bomba, pero se quedaron sorprendidos con la facilidad para anotar de los jugadores balcánicos. Todos los amantes del deporte de la canasta han visto decidir campeonatos a estas grandes estrellas del baloncesto, porque quién no se acuerda del triple de Djordjevic en el último segundo, que arrebató al Joventut la Copa de Europa o la memorable actuación de Petrovic, con el Real Madrid, en la final de la Recopa, en la que anotó 62 puntos. El afán de superación del croata y su espíritu competitivo le hicieron seguir creciendo año tras año, ya que como señala Angulo, con el que compartió vestuario durante una temporada, “llegaba una hora antes para entrenar el tiro con chalecos con peso y siempre se quedaba el último para seguir practicando”. Una lección más para los jóvenes jugadores, que han descubierto que las grandes estrellas del baloncesto han llegado hasta la cima a base de mucho esfuerzo y horas de entrenamiento.
Por Victor Escandón Prada
Responsable de prensa
Responsable de prensa
domingo, 10 de noviembre de 2013
CRECER CON MI EQUIPO
Mi equipo crece…yo sigo con él, ¡estoy obligado a crecer!
Cuando a un entrenador que ha dirigido un equipo se le propone seguir con el mismo, lo primero que debe plantearse es si todavía está capacitado para afrontar ese reto, si su discurso no se ha acabado, si sigue teniendo ascendencia sobre los miembros del equipo. Si no es así, hay que saber retirarse a tiempo. También puede ocurrir que un entrenador se sienta que hoy no está capacitado para seguir, pero con un trabajo y formación extra en el futuro tal vez se sea capaz de ponerse a la altura demandada por el equipo.
Cuando tus jugadores ya te conocen es obligado aceptar el reto de sorprenderles. No podemos ser previsibles, los jugadores deben tener la percepción de que todavía se les tiene mucho que enseñar. No pueden llegar a entrenar esperando que les ocurra lo que les va a ocurrir. Aquí juega un papel clave el haber sido capaz de elaborar desde el principio una planificación que guíe el futuro pero que no condicione. Hay etapas para el aprendizaje, puesto que todo no se puede aprender en cualquier momento. Dependerá lo que queramos enseñar de la edad, la evolución psicológica y física y la experiencia y nivel de aprendizaje previo. Todo junto forma una mezcla que condicionará los aspectos a entrenar.
En ocasiones, seguir con tu equipo implica pasar de minibasket a canasta grande, pasar de usar un tipo de balón a otro mayor, cambiar de normas de juego…todos estos son momentos sensibles para los jugadores y para el propio entrenador, que se puede enfrentar a aspectos que nunca a vivido o que tiene olvidados. Se necesita adaptación, conocer bien las normas, analizar la influencia en su equipo y en su forma de entrenar y dirigir que las nuevas exigencias tendrán. Puede incluso aparecer miedo, miedo a no estar preparado, a no saber como responderán los jugadores…miedo al cambio, al fracaso, a lo no esperado, en definitiva. El miedo puede ser bloqueador o puede ser movilizador. Hay que tratar de enfrentarse a él y aprender del y con el error.
Cuando tienes dudas sobre si estás o no preparado, te puedes tomar la nueva experiencia a vivir como un reto. Un reto que implicará exigencia por aprender y por crecer, crecer junto a esos jugadores que son los mismos de otras temporadas, pero que necesitan cosas distintas que antes y demandan crecer contigo.
Muy a cuidar son determinados aspectos de técnica individual adquiridos en el pasado que se pueden ver perjudicados por el cambio en las reglas de juego. Estoy pensando en aspectos como la mecánica de tiro cuando un jugador pasa de canasta pequeña a grande o de usar un balón nº5 a usar un nº6 o nº7. Lo aprendido puede quedar en entredicho. Jugadores que en minibasket han sido capaces de interiorizar una mecánica de tiro muy depurada, con los cambios y la mayor exigencia de fuerza, pueden perder la pureza en esa mecánica, con las consiguientes dudas y posibles frustraciones. El trabajo psicológicos y de adaptación se hará necesario. O a lo mejor lo que se ha tenido que hacer es, previamente, en temporadas anteriores, cuando el jugador todavía participa en minibasket, adaptar el trabajo siendo largoplacista y valorando la incidencia que los cambios de reglas y la evolución de los jugadores demandarán en el futuro. Esto implica, siguiendo el ejemplo, en minibasket no buscar jugadores que sean capaz de hacer mecánicas de tiro completas, sino trabajar otros aspectos que serán positivos para la evolución futura, como la puntería, la coordinación de movimientos, la destreza y precisión en los movimientos muñeca – dedos…En definitiva, el “ser capaz de mirar más allá cuando todavía estoy acá”. Y todo esto con independencia de si pienso que voy a ser el entrenador de ese equipo en el futuro o no.
Porque en lo que debo pensar siempre es en la evolución de los jugadores, con independencia de quién acompañe dicha evolución.
Por Juan José Hernández Liras.
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Baloncesto. Colegio San Agustín. Madrid.
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico Baloncesto. Colegio San Agustín. Madrid.
domingo, 3 de noviembre de 2013
PRINCIPIOS QUE CONFORMAN LA IDENTIDAD DE COACH K
A lo largo de una carrera tan dilatada como la de este entrenador, han sucedido numerosos acontecimientos que han marcado el carácter, y la filosofía de Coach K. Sin embargo, he aquí algunos de los valores que ha implementado en sus equipos, valores que no sólo le definen como uno de los mejores entrenadores del mundo, sino que además reflejan una persona capaz de afrontar cualquier situación que la vida le pone por delante.
ADAPTABILIDAD: Es necesario tener la capacidad de adaptarse en función de lo que tienes a tu alrededor, aunque en algunos equipos ésta no sea la opción más recomendada.
ADVERSIDAD: Es fundamental aprender sobre los límites, sólo así podremos romperlos, y ser capaces de superarlos.
CONFIANZA: Es algo que no aparece de forma natural, debes trabajar, y ganarte esa confianza por parte de tu entorno. La base de este principio son las relaciones personales. Aumentará nuestro nivel de confianza, permitirá intentar cosas imposibles por uno mismo.
RESPONSABILIDAD COLECTIVA: Ganamos, y perdemos juntos. La culpa es una fuerza destructiva que no tiene que tener cabida en un vestuario.
COMUNICACIÓN: La efectividad del trabajo en equipo empieza, y acaba en la comunicación. Cuando hables con alguien mírale a los ojos. Indica respeto mutuo, fundamental en cualquier vestuario.
EMPATÍA: Si alguien cree que puedes identificarte con su situación, entender sus sentimientos, ésta confiará más rápidamente en ti.
IMAGINACIÓN: Te permite alcanzar tu destino. En tu interior, cuando sueñas, estás dentro del sueño, y te sientes inspirado, y capaz de convertir cualquier sueño en realidad.
PASIÓN: Cuando eres pasional, siempre tienes un objetivo en mente, y no estás distraído por obstáculos. Porque amas lo que persigues, y nada puede pararte.
Extraído del libro Beyond Basketball. Coach K´s Keywords for Success
Traducción libre por Alex Senra del Cerro
Entrenador superior baloncesto
Gabinete técnico JGBasket
Traducción libre por Alex Senra del Cerro
Entrenador superior baloncesto
Gabinete técnico JGBasket
domingo, 20 de octubre de 2013
CUANDO PEDIR UN TIEMPO MUERTO
El tiempo muerto es una herramienta muy útil, que bien utilizada puede servir para modificar el devenir de un partido, conseguir mejorar aspectos del juego que hemos entrenado, hacer pensar a nuestros jugadores sobre lo que está ocurriendo en el campo y por supuesto realizar una jugada que te lleve a la victoria.
Puede haber diferentes matices en el planteamiento del tiempo muerto en función de la situación del partido y también de si se trata de un equipo de formación o de alta competición.
Ante una situación en que tu equipo está sufriendo un importante parcial en contra e incluso no teniendo realmente soluciones para el problema, se pide el tiempo muerto solamente para parar el juego del contrario. Está situación es mucho más normal de lo que se puede pensar, bien utilizado puede ser muy útil. En un primer momento, cuando se pide, no se tiene una idea clara de lo que se puede hacer, para solucionarlo se toman los primeros segundos, hasta 35, para hablar con los ayudantes, si se tienen, y decidir qué podemos hacer y decir. En este tiempo los jugadores aprovechan para beber agua, secarse el sudor etc…Es importante en la organización del tiempo muerto repasar rápidamente los errores más importantes, pueden que se estén cometiendo muchos pero centrarse en un par de ideas. Utilizar frases sencillas que lleguen claramente a los jugadores, no hablar demasiado deprisa, si se quieren decir muchas cosas seguramente no digamos nada. Estar seguros de que los jugadores pueden ver la pizarra, si se utiliza, mantener contacto visual si estamos hablando con alguno de ellos en particular para estar seguro de que su atención es total, recomiendo que se le pregunte rápidamente lo que se tiene que hacer. Terminar el tiempo muerto con alguna palabra de ánimo.
Tus jugadores tienen una total desconcentración y/o falta de actitud. Pides un tiempo muerto porque esté es el problema o por qué no un rapapolvo, estar enfadando con ellos y demostrarlo no está mal, deben saber que tu estas encima de ellos, que la falta de actitud y trabajo no se va a permitir en tu equipo. Una vez que se les has dejado claro tu enfadado. Dependen de cada entrenador, los más expresivos utilizaran los gritos y gestos, los menos quizás alguna mirada, sea cual sea el talante del entrenador este debe transmitir claramente que es lo que no le gusta. Lo que se está haciendo mal y como se debe hacer. Los jugadores deben salir del tiempo muerto con la idea de lo que tienen que hace a partir de ahora y animados para hacerlo. Bronca si, reproches y malos modos, no.
En categorías de formación el tiempo muerto también es muy útil para recordar a los jugadores lo que se ha estado entrenando durante la semana y lo que se tiene que hacer en el partido. No para ganar, si no para mejorar. Cuando se les llame al tiempo muerto se les debe hacer reflexionar sobre lo que está ocurriendo en el juego, mediante alguna pregunta que les haga involucrarse más en lo que se les va a decir, por ejemplo: si nos presionan ¿cómo hemos trabajando salir de la presión? Juan (que está obsesionado con botar) ¿Qué debemos evitar contra la presión? Y lo mismo con cualquier situación técnica o táctica que hemos trabajado. Es importante, especialmente en los niños más pequeños, captar su atención e indicarles el camino para reflexionar, no darles directamente la solución.
Tu equipo está sufriendo un severo correctivo porque el rival es muy superior, pides tiempo muerto para dar ánimos tratar de focalizar la atención en algo diferente al marcador, intentar establecer metas para alcanzar en lo que queda de partido, dar palabras de ánimo y demostrar que ellos son tu equipo que estás con ellos, confías en ellos e incluso en la peor situación pueden contar contigo.
En situaciones mucho más tácticas. Finales de cuarto, en estos casos no confió demasiado en los milagros, por tanto se debe tener preparado lo que se va a utilizar en estas situaciones, bien porque se cuenta con movimientos especialmente diseñados (ahora es muy importante con la norma de sacar del medio del campo) o porque sobre algo que ya se trabaja durante el partido recordamos que queremos hacerlo ahora. Improvisar para esa situación del final de partido es peligroso en situación de gran presión puede que no salga como esperamos. En esta situación es muy importante que nos aseguremos que todo el mundo ha entendido lo que tiene que hacer, el contacto visual con los jugadores es fundamental hablar despacio lo que es difícil de conseguir en una situación de máxima presión pero fundamental. Intentar repetirlo todo si es posible.
En resumen, el tiempo muerto es una herramienta muy útil. Es importante transmitir pocas ideas que incluyan conceptos técnicos o tácticos trabajados. Se deben dar pocas instrucciones y claras. Asegurarnos de captar la atención de los jugadores. Al final del tiempo muerto los jugadores deben tener la sensación de que pueden hacerlo mejor y que su entrenador está con ellos para ayudarlos.
Por Fran Rodríguez Palencia
Entrenador Superior Baloncesto.
Colaborador JGBasket
Entrenador Superior Baloncesto.
Colaborador JGBasket
jueves, 17 de octubre de 2013
Minibasquet
ALGUNAS COSAS QUE CONSIDERO QUE UN JUGADOR DEBE CONOCER ANTES DE ACABAR SU ETAPA DE MINIBASKET
Tener un cierto dominio de la mano mala. Saber usarla dota al jugador de muchas más opciones, pues ante defensas “inteligentes” se puede sorprender. Un jugador que solo usa su mano buena pierde la capacidad de engaño, de sorpresa, de poder usar fintas creíbles.
Tirar cuando el defensor da distancia, sin dudar, convencido. Desde edades tempranas hay que transmitir la idea de ser amenaza de tiro continua. Tener confianza a la hora de tirar mejora mucho el porcentaje. Consigamos desde las primeras etapas jugadores con confianza en el tiro, que no dudan a la hora de tirar.
Saber dar dos botes seguidos agresivos. Con un bote podemos romper al defensor, con el segundo rematar. Es vital conseguir jugadores indefendibles con la mano buena.
Deseo de rebote de ataque. Trabajar la técnica individual y la táctica del rebote de ataque seguramente se pueda y deba hacer más tarde, pero el “deseo de ir” se debe conseguir en las primeras etapas.
Primer pase - primer bote. Enseñar a jugar rápido la primera opción para salir al contraataque. Cuando se inicia el ataque el jugador con balón debe tener “mentalidad de contraataque”. Con balón no se puede estar parado, se debe pasar a un compañero o iniciar el dribling de forma automática. Trataremos de enseñar a los jugadores a identificar cual es la mejor opción dependiendo de las distintas situaciones.
Saber cambiar el balón de mano de una forma variada y veloz, jugando con ángulos amplios de bote.
“Efecto muro” en la defensa del jugador balón. Los jugadores deben ser capaces de estar delante del jugador con balón y tratar de aguantar su primera acción para superarnos.
Saber defender con actividad de pies y manos, “ser un bailarín”, “un boxeador en la pista”, tanto en la defensa del jugador con balón, como en la defensa del jugador sin balón.
Estas son solo algunas ideas. ¡Danos las tuyas!
miércoles, 16 de octubre de 2013
Usted deber ser un Interesado
La motivación es uno de los elementos principales del ser humano. Se trata de su motor central. Todos necesitamos motivos para movernos.
En algunos países, se ha desfigurado un concepto fundamental: El INTERES; cuando una persona afirma: "Oye, tú eres un interesado", inmediatamente la afirmación se escucha degradante, fuera de lugar.
Decir que alguien es interesado equivale a calificarlo de ambicioso y ávaro, aun cuando el concepto está totalmente equivocado.
Reflexionemos: A Usted le interesa su esposa, sus hijos, su trabajo, su nación.
Bien, pues le voy a dar una noticia: ¡Usted es un interesado!
Bien, pues le voy a dar una noticia: ¡Usted es un interesado!
En realidad, aquellos que no tienen interés son gente muerta en vida; es más, esa gente parece como si estuviera disecada por no tener ambiciones
Lo único que mueve al hombre es el deseo de ser mejor, de tener una casa, un automóvil, una bonita familia, de recibir un titulo profesional, de ser una persona preparada.
Los deseos mueven al ser humano.
Existen obviamente deseos positivos y deseos negativos, y como personas que queremos alcanzar el éxito, nosotros tenemos que capitalizar los deseos positivos de los demás y los propios. La gente es ambiciosa, tiene sus propios deseos y nosotros contribuimos a su proyección y a la de nuestra familia o empresa sembrando en ellos nuevas ambiciones para lo cual necesitamos motivarlos.
La motivación es un elemento fundamental para cualquier ser humano. Hay motivaciones de muy diversa índole. Por ejemplo, usted puede motivar a su perro con un puntapié. Alguien dirá: "Lo maltrataste." Sí, pero a final de cuentas el perro se movió (no digo que lo haga). Motivación significa "mover", hay quien mueve a puntapiés, hay quien lo hace con zanahorias o recompensas, y hay quien mueve por medio de deseos legítimos, estrellas y sueños a realizar.
Hace días leía una noticia en la que Irán desmentía a la prensa occidental que afirmaba que en ese país se instauraría la pena de muerte para las mujeres que no llevaran un velo sobre el rostro. La noticia señalaba: "Las autoridades iraníes han desmentido que se vaya a aplicar la pena de muerte..., en realidad la pena para aquellas mujeres que no lleven un velo sobre el rostro será tan sólo de 74 latigazos y un año de cárcel". ¡Imagínese qué motivante decreto para no llevar velo en el rostro! Yo creo que lo más importante para una empresa, para una nación y para una familia es tener motivos para ser mejor, y yo le aseguro que si usted se dedica a enriquecerse y enriquecer a su familia o personal de su empresa para que quieran hacer las cosas, usted va a lograr resultados sorprendentes.
Empiece por preguntarse si prefiere que sus hijos "tengan" o "quieran" estudiar, que sus trabajadores "tengan" o "quieran" trabajar. ¿Desea usted que la gente "tenga que hacer las cosas" o prefiere que "quiera hacer las cosas"?
La respuesta lógicamente está en motivar a la gente para que "quiera" hacer las cosas.
HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE “TENER QUE HACER” Y “QUERER HACER” MOTIVE A LA GENTE PARA LO SEGUNDO Y ELLOS SE MOSTRARAN INTERESADOS EN EL MEJOR SENTIDO.
domingo, 13 de octubre de 2013
INTELIGENCIA GRUPAL FRENTE A INTELIGENCIA INDIVIDUAL
La naturaleza nos da ejemplo en diferentes ocasiones de cómo determinadas especies animales vencen su limitada inteligencia como individuo, adoptando la inteligencia del grupo. ¿Podemos aplicar este concepto a la vida diaria?
Podemos ver en la naturaleza ejemplos de cómo especies de animales vencen su limitada inteligencia como individuos a través de la inteligencia grupal (inteligencia de enjambre) logrando de ésta manera una mayor supervivencia de la especie como grupo.
¿Podríamos aplicar esto a los diferentes grupos humanos?, es decir, ¿podemos lograr convencer a los distintos integrantes de un mismo grupo a aplicar su propia inteligencia a favor de la del grupo y de esta manera lograr que el grupo funcione como un único ser en busca de los objetivos comunes?
Veamos distintos ejemplos de ello:
Todos hemos tenido que manejar grupos en los cuales había individuos brillantes, pero no conseguíamos en muchas ocasiones que funcionasen como un grupo unido, no lográbamos en definitiva, que aportaran su inteligencia al grupo, resultando de ésta manera un grupo mediocre formado por individuos brillantes, que tomaban decisiones que muchos casos no favorecían la consecución del objetivo global.
En cambio, reconocemos muchas veces a grupos en los que, en un principio, la inteligencia de cada uno de sus integrantes no es sobresaliente, pero a través de la motivación se logra que dichas inteligencias se sumen a favor del grupo, generando así una inteligencia grupal superior a la del anterior caso y logrando los objetivos del grupo.
En el caso del baloncesto se ve aun más claro. Existen jugadores que tienen una inteligencia y un talento extraordinario, pero no son capaces de aportarlos al grupo, haciendo de éste un grupo inferior a sus posibilidades. En cambio, podemos hablar de otros jugadores que, aunque individualmente, la suma de su inteligencia y talento sea inferior, aportan lo mejor de cada una de éstas dos cosas anteriores a la suma total del grupo.
Es decir, éste grupo, a la hora de defender, será más agresivo, ya que aunque un miembro sepa que es más limitado en determinados aspectos, va a ofrecer lo mejor de sí mismo en aquello que domina, ya que en aquello que no destaca, el grupo suplirá dicha carencia.
En definitiva, si logramos convencer a los individuos del grupo para que sumen su inteligencia individual a la inteligencia grupal, lograremos unos objetivos más altos de los que en a priori habríamos esperado.
Por Carlos Aguirre
Licenciado en farmacia, experto en publicidad y marketing
y jugador de baloncesto aficionado (de toda la vida).
Licenciado en farmacia, experto en publicidad y marketing
y jugador de baloncesto aficionado (de toda la vida).
martes, 24 de septiembre de 2013
LOS 10+1 DETALLES A CUIDAR POR UN EQUIPO QUE QUIERE COMPETIR
Diez más una ideas para competir en cualquier categoría
Por Juan José Hernández Liras
En Defensa
1. Al ser superada en la defensa del balón, correr a defender pensando donde soy útil. No bajar nunca a defender andando. En defensa “siempre hay algo que hacer, siempre hay un problema que solucionar”.
2. Defender los cinco jugadores en pista a los cinco contrarios. Ver siempre el balón en defensa y ayudar si es necesario, pero tener un orgullo individual de que mi defendido no me supera.
3. Ser duros (no ser fáciles de superar) en la defensa del 1x1. Tener siempre en mente la idea de no ser superado, a la vez que se tiene la ambición de meter presión al balón y estar cerca del defendido.
4. Cuando pasamos de atacar a defender, realizar lo más veloz posible la propuesta defensiva solicitada por el entrenador.
5. No permitir tiros debajo del aro cómodos al rival, deslizándome para ponerme delante de él si no lo estoy y pegarme pecho con pecho con los brazos arriba.
6. Tener siempre un jugador protegiendo aro y otro frenando balón ante el contraataque rival.
En Ataque
7. Ser agresivos (botes adelantados, pasos largos, pasar pegadas al defensor…) en el 1x1. Jugar verticales al aro. “Ser egoístas con balón…pero no ser tontos”. Quiero anotar, pero si no puedo o hay una opción mejor, la aprovecho.
8. Acompañar las penetraciones de mis compañeros, generando un “pase amigo” sin estorbar, estando en buena disposición de acudir al rebote de ataque si tira.
9. Crear diagonales de pase ante la presión rival, participando los cinco jugadores en la salida de presión.
10. T + R. Tiro exterior más rebote de ataque. Ser siempre amenaza de tiro al recibir y ejercer esa opción si la defensa lo permite. Acompañar esa opción de consistencia por parte del equipo en el rebote de ataque.
11. Meter al menos un 60% de tiros libres.
Por Juan José Hernández Liras
Entrenador Superior Baloncesto
Director técnico baloncesto Colegio San Agustín. Madrid
Colaborador residente de www.jgbasket.com y www.bdbaloncesto.com
miércoles, 4 de septiembre de 2013
LOS 10+1 DETALLES A CUIDAR POR UN EQUIPO QUE QUIERE COMPETIR
LOS 10+1 DETALLES A CUIDAR POR UN EQUIPO QUE QUIERE COMPETIR
Diez más una ideas para competir en cualquier categoría
Por Juan José Hernández Liras
En Defensa
1. Al ser superada en la defensa del balón, correr a defender pensando donde soy útil. No bajar nunca a defender andando. En defensa “siempre hay algo que hacer, siempre hay un problema que solucionar”.
2. Defender los cinco jugadores en pista a los cinco contrarios. Ver siempre el balón en defensa y ayudar si es necesario, pero tener un orgullo individual de que mi defendido no me supera.
3. Ser duros (no ser fáciles de superar) en la defensa del 1x1. Tener siempre en mente la idea de no ser superado, a la vez que se tiene la ambición de meter presión al balón y estar cerca del defendido.
4. Cuando pasamos de atacar a defender, realizar lo más veloz posible la propuesta defensiva solicitada por el entrenador.
5. No permitir tiros debajo del aro cómodos al rival, deslizándome para ponerme delante de él si no lo estoy y pegarme pecho con pecho con los brazos arriba.
6. Tener siempre un jugador protegiendo aro y otro frenando balón ante el contraataque rival.
En Ataque
7. Ser agresivos (botes adelantados, pasos largos, pasar pegadas al defensor…) en el 1x1. Jugar verticales al aro. “Ser egoístas con balón…pero no ser tontos”. Quiero anotar, pero si no puedo o hay una opción mejor, la aprovecho.
8. Acompañar las penetraciones de mis compañeros, generando un “pase amigo” sin estorbar, estando en buena disposición de acudir al rebote de ataque si tira.
9. Crear diagonales de pase ante la presión rival, participando los cinco jugadores en la salida de presión.
10. T + R. Tiro exterior más rebote de ataque. Ser siempre amenaza de tiro al recibir y ejercer esa opción si la defensa lo permite. Acompañar esa opción de consistencia por parte del equipo en el rebote de ataque.
11. Meter al menos un 60% de tiros libres.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Compromisos de Principio de Temporada
Javier Rodríguez 02/09/2008
Todos los que estamos metidos en aventuras de este tipo, ya sea como entrenador, padre o jugador (valga todo para la parte femenina por aquello de la paridad), los años no los concebimos igual que el resto de los mortales. Nosotros nos regimos por "temporadas" que acaban en junio, que en julio sólo tenemos ganas de desconectar de todo y que en agosto ya empezamos a tener el "mono" de volver a las andadas con un montón de nuevos compromisos planificados para el mes de septiembre, que es nuestro enero particular.
Precisamente a estos "deseos de nueva temporada" me quiero referir en este artículo y aunque supongo que esto queda claro, es una mera opinión perfectamente rebatible por cualquiera que lea este artículo.
Empecemos con los jugadores, cuántas veces oímos la típica frase allá por el mes de diciembre - enero "es que tengo que estudiar y tres días de entreno es demasiado para aprobar el curso", evidentemente el problema surge en el tema de planificar el tiempo, en este caso mi experiencia como entrenador me da la respuesta, de todos los/las jugadores/as que dejaron el equipo por este problema (en algunos casos real, en otros como excusa ya que había otras circunstancias) ninguno mejoró sus notas con dejar los entrenos, es más, a los malos resultados académicos se sumó el abandono de la práctica deportiva, una combinación poco recomendable.
La principal valoración a la hora de afrontar una temporada como jugador es ser realista, no se trata de decir, voy a estudiar 20 de las 24 horas del día, dejando dos para entrenar y otras dos para ver CSI, sabemos que eso nos durará dos días como mucho. Debemos planificar nuestro tiempo de tal forma que nos de tiempo para todo, considerando el entrenamiento como la forma de liberar la cabeza de la carga intelectual que lleva, pero claro, eso conlleva sacrificio, ya que ¿cuánto nos queda de día?, por la mañana clase, por la tarde estudio hasta el entreno, ida al entreno, el entrenamiento en sí (que si bien es descanso intelectual no es menos cierto que también supone una carga extra de stress por mucho que nos guste), vuelta a casa, ducha (los más limpios) y estudio hasta acostarse. Efectivamente, no hay tiempo para ver CSI, habrá que esperar a que salga en DVD para disfrutarla en su totalidad.
¿Cuántos pueden soportar ese ritmo? La respuesta es clara, todos, sin excusa, visto así parece una vida monacal pero no es menos cierto que existen muchas salvedades, existen días sin entrenos, con cargas de estudio menores, que existen 52 fines de semana al año (104 días, vale, con 30 días en los que hay partido, lo acepto, pero ese es el premio al trabajo de la semana), vacaciones escolares en Navidad, Semana Santa, fiestas... que nos permiten un tiempo extra para disfrutar de esos pequeños placeres que no podemos hacer durante gran parte de la temporada, pero que nos sirven de descanso.
Por tanto y aún a riesgo de repetirme, las claves para lograr el éxito de la temporada, tanto en estudios como en lo deportivo descansa en PRS (Planificación, que sea Realista y mucho Sacrificio), todo lo demás son excusas que nos pueden valer para engañarnos a nosotros mismos, pero tomadlo como un reto, si lo conseguís habréis demostrado madurez.
Todo lo dicho está claro que vale para categorías de infantil o cadete para arriba, pero qué ocurre con los equipos de abajo, con esos benjamines, alevines o preinfantiles que no tienen tanto que estudiar, ahí es donde entran en acción los padres, que si bien, en las categorías altas tienen igual importancia, es evidente que en las nombradas adquieren un tinte mayor.
Sin duda, el sacrificio que tienen que hacer es mucho mayor que el que realmente se valora, su deseo para la temporada se basa en poder ajustar sus horarios, buscar soluciones alternativas para que el niño pueda realizar las actividades que le gustan y encima con el único premio de dejar a su hijo y volver a recogerlo a la hora y media ya que no pueden ni deben participar de la actividad.
Para mayor inri deben soportar los cambios de humor de los niños por razones tan variadas como pueden ser no haber jugado lo que ellos creían, o por haber discutido con un compañero que no le pasaba el balón, o por haber recibido una bronca de su entrenador que creen no merecida, o... la lista puede ser infinita.
Es en esos momentos cuando, como padres, debemos demostrar que estamos con ellos, que comprendemos sus sentimientos, su enfado, su malestar, su euforia en otros momentos, pero sin que ello suponga apartarse de la realidad que le tenemos que demostrar, que la vida tiene su parte buena y su parte mala que también tiene que conocer y no demostrarle una defensa infinita por encima de algo que, en nuestro fuero interno, sabemos que puede no tener razón y si, aún así, tenemos dudas, debemos demostrarle cual es el cauce correcto para llevar nuestras quejas.
Por tanto, vaya el mayor reconocimiento a todos esos padres que se sacrifican de lunes a domingo, que lo mismo se levantan a las 8 de la mañana un sábado para estar de pie durante hora y media en una cancha al aire libre, en pleno mes de febrero con dos grados de temperatura, que están de lunes a viernes llevando y trayendo a sus hijos para que puedan disfrutar de su deporte favorito. Vosotros sois el mayor ejemplo para ellos y vuestras actuaciones son las que se verán reflejadas en ellos en un futuro, tenedlo siempre presente.
Finalmente los entrenadores, sin duda, los que mayores cambios de humor sufren a lo largo de la temporada, lo mismo están eufóricos que al borde de la mayor de las depresiones y en ello pueden influir cosas tan "simples" cómo puede ser la forma de realizar un entreno por sus jugadores.
Convivir con esto último no es fácil, a ello se suma que tu principal deseo de temporada es ser un ejemplo, de nada vale exigir puntualidad si tú no la das desde un principio, si exiges sacrificio y no eres el primero que te lo impones, si pides concentración y no traes tus entrenamientos preparados y sobre todo, si no demuestras humildad, sabiendo que el mundo de baloncesto es tan amplio que te exige una preparación continua y que debes estar reciclándote a cada momento, si crees que lo sabes todo, mal vas y poco podrás enseñar.
Lo que nadie nos quita a los entrenadores al principio de cada temporada, es la ilusión, raro es el caso, que supongo que alguno habrá, que el entrenador no se muestre ilusionado con su proyecto, ya sea un prebenjamín como un Primera Nacional, ya tenga fama el equipo de ser competitivo o problemático. Todos apuntamos nuestros mejores deseos y "soñamos" con hacer la temporada de nuestra vida, pero para ello, tendremos que cumplir todo lo apuntado en el párrafo anterior.
Que se cumplan todos vuestros deseos esta temporada.
martes, 20 de agosto de 2013
10 COSAS QUE NO DEBE HACER UN ENTRENADOR:
- COMPROMETERNOS A CIEGAS: antes de iniciar una nueva etapa en un club o colegio debemos estar seguros de los medios de que disponemos, del método de trabajo que están acostumbrados a realizar, la estructura del club y lo que quieren de mí.
Aclarando todos estos puntos haremos que sea más difícil que aparezcan problemas en el día a día de la temporada.
- CAMBIAR REGLAS: cuando el entrenador marca una serie de reglas tanto de disciplina como de entrenamiento estas no pueden cambiarse sin avisar porque desorientan al grupo y hace que los jugadores pierdan confianza en nosotros.
- NO SER PUNTUAL O FALTAR A LOS ENTRENAMIENTOS: cuando uno asume la dirección de un equipo sea la categoría que sea además de las normas que marque hay dos que deben ser comunes a todos los equipos: la puntualidad y la asistencia tanto a entrenamientos como a partidos.
Debemos exigirlas y por supuesto cumplir nosotros los primeros.
- NO SER SINCERO: cuando el entrenador marca los objetivos tanto individuales como colectivos y como se va a llegar a ellos, debe ser sincero con los jugadores.
Si deja de ser sincero tarde o temprano esto creará conflictos.
- SER INCONSTANTE: el trabajo que se realiza con un equipo engloba desde el primer al último entrenamiento de la temporada y el entrenador debe transmitir eso a sus jugadores.
No debemos ser más exigentes solo cuando se acerca el final de liga o partidos importantes, la mejora del equipo es fruto de todas las semanas.
- DEJARSE INFLUENCIAR: el entrenador es el que debe aportar su mirada objetiva al equipo, cuando aparecen dudas o problemas sus ayudantes y su director técnico son las personas en las que se debe apoyar. Nunca debe hacerlo en padres, familiares o amigos de los jugadores, aunque a veces nos puedan parecer un buen apoyo.
- NO SER HUMILDE: si perdemos la humildad a la hora de valorar nuestro trabajo, de preparar los partidos, de formar a nuestros jugadores, etc,…seguramente en un futuro seamos peores entrenadores. Por muchos éxitos que obtengamos siempre podemos mejorar y esa mejora es la que hará que hagamos mejores a nuestros jugadores.
- NO SER RESPETUOSO: como entrenadores debemos ser un ejemplo en varios aspectos para nuestros jugadores.
Debemos ser un buen referente para nuestros jugadores y por eso no podemos faltar el respeto al resto de personas que comparten nuestro deporte: árbitros, anotadores, rivales,…. y por supuesto a nuestros propios jugadores.
- SER EGOÍSTA: a veces nos podemos encontrar en una situación, que para llegar a cumplir alguno de los objetivos marcados tengamos que pasar por encima de otros.
El entrenador debe valorar que es lo mejor para el equipo y no lo mejor para él.
Po ejemplo, no siempre podemos pensar en los resultados en categorías de formación.
- TIRAR LA TOALLA: aunque los resultados no acompañen, la mejora del equipo no sea la adecuada o cualquiera de los infinitos problemas que puedan aparecer en una temporada, el entrenador debe estar por encima de todos y por muy difícil que sea, por mucho que nos cueste o por muy desmotivados que estemos, debemos saber que si el entrenador se derrumba, el equipo lo hará con él.
Para cada problemas habrá múltiples soluciones y varias decisiones difíciles que tomar, pero sea cual sea la decisión final debemos afrontarla desde la entereza, por ello asumimos el reto de dirigir un equipo.
Por Oscar López López.
Entrenador Superior Baloncesto
Colaborador JGBasket
Entrenador Superior Baloncesto
Colaborador JGBasket
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