Tras la derrota inesperada, pero merecida, en el campo de Alfas (lo del arbitraje lo dejaremos para otro día, porque telita marinera... puedes pitar bien o mal, pero no puedes tener difeentes sesgos a la hora de pitar dependiendo de en que zona pites y no puedes encararte a las jugadoras como hizo la señora colegiala, si mis jugadoras se merecen una técnica por algo que hayan dicho o hecho se la pitas, pero no les hablas de esa forma levantando la voz, gesticulando con las manos y brazos y haciendo esos gestos... por mucho menos un entrenador o un jugador es descalificado de un partido... pero lo dicho, no fue culpa del arbitraje la derrota, aunque no ayudo nada, y fuimos merecedoras de perder ese partido). Tras esa derrota llegaba a nuestro campo el Benissa, teníamos que ganar como fuera a pesar de las bajas y de que teníamos a jugadoras lejos del cien por cien.
El partido no comienza con mucho acierto por nuestra parte a pesar de hacer algunas jugadas interesantes, 4-5... pero en un chispazo de defensa, transiciones rapidas y buenas tomas de decisiones el equipo parece despegar, 11-5... pero no, la defensa comete errores y no acabamos de distanciarnos en el marcador que refleja un 17-11 al final del primer periodo. En el inicio del segundo periodo parece que podemos sacar diferencia, nos ponemos 21-12 y con muchas opciones claras de poder sacar más ventaja, pero no estamos acertadas en las finalizaciones y el rival resiste nuestras embestidas... tanto resisten y tanto fallamos que empezamos a precipitarnos, a querer meter canastas antes de trabajar las jugadas y eso lo aprovecha el rival para recuperar balones y pillarnos a la contra una y otra vez, su reacción es demoledora y logran ponerse por delante 22-23 a falta de un minuto para la conclusión del periodo, una última canasta de Atou nos pone por delante al descanso, 24-23.
El tercer periodo lo comenzamos como un tiro, parcial de 8-0 que podría haber sido incluso mayor, estamos defendiendo muy bien y atacando a un nivel colectivo notable. 32-23. Pero volvemos a caer en las precipitaciones, en querer tirar de cualquier sitio en cualquier momento de la jugada y asi damos vida al rival que se rehace y recorta diferencias, las teniamos un poco groguis y no acabamos de rematar... final del tercer periodo con marcador de 36-31.
El último periodo no se puede empezar mejor, triple de Leyre tras una gran jugada con hasta 4 pases sin bote que preceden al triple y canasta de Sonia que nos ponen con 10 puntos de ventaja, 41-31, parece que es el momento de romper el partido de una vez... pero no, acto seguido precipitaciones, malos pases, floja defensa y parcial del rival de 0-8 para ponerse a 2 puntos, 41-39... Sandra que no había jugado llega en ese tramo de partido, directa de Lleida, con el equipaje en la mochila, no duda en cambiarse para echar una mano en los ultimos 4 minutos de partido, su entrada en el campo da confianza a las compañeras y con un parcial de 5-0 parece que sentenciamos a falta de 40 segundos para el final del partido, 46-39... pero esto es baloncesto y nada está ganado hasta que se gana, y el rival no había dado el partido por perdido, iban a luchar hasta el final. Tras fallar 2 tiros libres de técnicas al entrenador visitante que fue expulsado por protestar una jugada en la que tenía toda la razón del mundo... unos dobles de Lea que no vio ninguno de los 2 árbitros y que acabo la jugada en canasta de Eivile, una jugada que vieron todos los presentes en el pabellón, la propia jugadora, todas las jugadoras del campo, ambos banquillos, la grada, la mesa de anotadores... pero quienes tenían que verla no la vieron... tengo que decir que de estar yo en el banquillo rival me hubieran tirado a la calle de igual forma, entiendo sus protestas, yo hubiera hecho exactamente lo mismo ante una jugada tan descarada... ya sin su entrenador, las rivales apretaron en esos 2 últimos minutos, y en los últimos segundos de partido metieron dos canastas, consiguieron balón para con un triple poder forzar la prorroga que acabaron fallando y ganamos in extremis... una victoria amarga por la forma en la que se produjo. El arbitraje nos perjudico la semana pasada y en esta nos acabo favoreciendo... entra dentro de la lógica que un día te favorezca el arbitraje y otro te perjudique, pero lo que no debería pasar nunca es que tengas una persona que como la semana pasada iba a por ti, o como en este partido una jugada tan clamorosa no sea pitada como dobles (bota balón, se le medio escapa, consigue retener el balón sobre su mano como si fuera una camarera con una bandeja de copas un par de segundos, se le vuelve a escapar, lo coge y sigue botando... de locos) Así no da gusto...