miércoles, 31 de diciembre de 2025

Manifiesto de un alma despierta: hacia dónde vamos

No escribo esto con rabia, ni con arrogancia. Lo escribo con preocupación, con un nudo en el estómago y una pregunta que no me deja en paz:

¿Hacia dónde vamos como sociedad?


Vivimos en un mundo donde nunca habíamos estado tan interconectados, pero pocas veces tan aislados. Nos sentamos a la mesa y no cruzamos palabras; miramos pantallas, no ojos. Subimos montañas para tomar una foto, no para respirar el aire puro o sentir el latido de la tierra bajo nuestros pies. Queremos compartir momentos sin siquiera vivirlos.


Hemos confundido progreso con acumulación. Medimos el valor en marcas, en apariencias, en la cantidad de seguidores, no en la calidad de las relaciones ni en la profundidad de nuestras ideas. Repetimos consignas sin pensar, defendemos lo indefendible, justificamos la mentira por comodidad o por miedo a reconocer que nos han engañado.

¿Dónde quedó la autocrítica?

¿En qué momento dejamos de pensar por nosotros mismos?


Cada día noto más cómo se extinguen valores que antes parecían intocables: la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la capacidad de sacrificio. Ahora, ante cualquier obstáculo, buscamos una excusa. Siempre hay un culpable afuera. El espejo es el último lugar donde nos atrevemos a mirar.


Hemos construido una sociedad donde lo inmediato ha secuestrado lo esencial. Donde todo debe ser ahora, fácil, sin esfuerzo. Somos fachada sin contenido. Una generación bien vestida, bien decorada, pero vacía por dentro.

¿Somos acaso la generación de la involución humana?


Y sin embargo, hay una imagen que no dejo de tener en mente:

Los niños.

Esos pequeños que juegan en una guardería, que se ríen con cualquier tontería, que comparten sin prejuicios, que sienten curiosidad por todo, que aprenden sin parar.

Ellos todavía están enteros.

Todavía son lo que fuimos antes de que el mundo nos llenara de ruido.


Pero también a ellos les robamos eso demasiado pronto. Les ponemos una tablet en las manos para que no molesten. Les dejamos frente a una pantalla porque no tenemos tiempo —o voluntad— para estar con ellos, jugar con ellos, leerles, salir a caminar, descubrir el mundo juntos.

Es más fácil apagar su luz que acompañarla.


Lo pienso y me acuerdo de mi infancia.

Salíamos a jugar al campo de tierra, poníamos piedras como porterías y nos echábamos horas jugando. O montábamos equipos para jugar al baloncesto usando como canasta la placa de la calle. Nos metíamos en los campos de naranjos, hacíamos cabañas, jugábamos al escondite… Éramos libres, éramos niños.

Llegaba a casa con los pantalones rotos o llenos de barro, para disgusto de mi madre, pero éramos felices.


Eso, hoy, está desapareciendo.


Los niños ya no tienen tiempo para ser niños. Entre clases de matemáticas, inglés, conservatorio, deberes y actividades extraescolares, muchos llevan una agenda más apretada que la de un ministro. Y si a eso le añadimos redes sociales, videojuegos, y una presencia cada vez más ausente de los adultos, ya no lo quiero ni pensar.

¿Qué les estamos haciendo?

¿Qué nos estamos haciendo como sociedad?


Queremos que nuestros hijos sean buenos estudiantes, que saquen buenas notas, que se preparen para carreras con salida, que aprendan idiomas, que no molesten demasiado... Pero, ¿alguien se ha parado a pensar en algo más profundo?


Cuando le preguntas a un padre qué quiere que sea su hijo, oyes respuestas como: médico, ingeniero, futbolista, abogado, funcionario.

Pero muy pocos dicen: “Quiero que sea feliz”.

Tan simple. Tan profundo. Tan olvidado.


Y luego vienen las expectativas que no se cumplen, la frustración, los reproches, la sensación de no estar a la altura.

¿Y si todo eso parte de un error de base?

¿Y si olvidamos lo más importante?


Yo no quiero dejar este mundo sin alzar la voz.

No quiero que el legado que dejemos sea una sociedad anestesiada, superficial, rota por dentro pero maquillada por fuera.

No quiero que el futuro se construya sobre la renuncia a todo lo que nos hace humanos.


Quiero creer que aún hay esperanza.

Que en algún rincón, en algún gesto, en alguna mirada sincera, todavía late una llama.

Pero, siendo honesto, cada vez cuesta más verla.


Tal vez esto no sea una protesta. Tal vez sea solo un grito silencioso.

Un llamado a despertar.

A volver a lo esencial.

A ser, de nuevo, un poco más como esos niños que fuimos, antes de que la prisa, el miedo y la apariencia nos robaran la verdad.




domingo, 21 de diciembre de 2025

Junior Femenino: CB Oliva Activa't Oliva... 55 - 27... Denia Basquet

 Nos enfrentábamos al rival más duro de la liga sobre el papel, el Denia. Sin embargo, las visitantes llegaban al encuentro con una dinámica negativa y muy mermadas por las bajas, contando únicamente con siete jugadoras para disputar este último partido de la primera fase.



Con el primer puesto ya asegurado, y quizá condicionadas por la situación del rival, no salimos a pista con la energía, la intensidad ni la claridad de ideas necesarias. Esta falta de ritmo fue bien aprovechada por un Denia orgulloso y con carácter, que llevó la iniciativa en el juego, el ritmo del partido y el marcador durante buena parte del primer periodo (4-6 en el minuto 8). Solo en los dos últimos minutos conseguimos reaccionar con un parcial de 7-0 que nos daba ventaja al final del cuarto, aunque de forma injusta por lo visto sobre la pista.

Ese buen tramo final tuvo continuidad en el inicio del segundo periodo, donde un parcial de 9-0 nos permitió abrir brecha en el marcador (20-6). Habíamos encontrado por fin el ritmo adecuado y las rivales comenzaron a verse superadas. Poco a poco fuimos aumentando la diferencia hasta llegar al descanso con un claro 32-14.

Con el partido aparentemente controlado, el exceso de relajación nos pasó factura tras el descanso. En el inicio del tercer periodo encajamos un parcial de 0-8 que obligó a pedir que se conectarán de nuevo, mayor intensidad y ordenar ideas si no queríamos tener un susto. La reacción no se hizo esperar y las chicas respondieron con un contundente 8-0 para devolver el partido a la senda correcta y cerrar el cuarto con un marcador de 40-22.

En el último periodo, el cansancio empezó a hacer mella en las jugadoras de Denia, y supimos aprovecharlo para sentenciar definitivamente el encuentro con un parcial de 15-5 que dejaba el resultado final en un cómodo 55-27.

Con esta victoria cerramos la primera fase con un balance impecable de 10-0 y afrontamos la siguiente etapa con buenas sensaciones. No obstante, sabemos que debemos seguir creciendo: ser más intensas desde el inicio, mantener una mayor regularidad y no conformarnos con lo conseguido hasta ahora. Queda mucho trabajo por delante.

jueves, 18 de diciembre de 2025

Junior Femenino: CB OLIVA Activa't Oliva... 84 - 23... CB Pego

 Novena jornada, de ganar el partido cerificábamos la primera posición a falta de la última jornada. Recibíamos a Pego y el partido era propicio para ello. Presentábamos bajas muy importantes en el equipo, pero teníamos el refuerzo de cadetes y el estreno de una nueva jugadora, Adelina, que ha pasado de ser una dura rival a una jugadora que nos aportará mucho en la rotación interior. 

El equipo salió muy intenso y concentrado, recuperando y anotando con fluidez que obligó a la rivales a pedir tiempo muerto y cambiar su plan de juego en defensa. Ese cambio hizo que nos costase más encontrar espacios e hizo que nos acelerasemos y precipitaramos en exceso. Poco a poco fuimos encontrando el tempo adecuado que requería el partido y a partir de ahí logramos jugar de nuevo a nuestro ritmo encontrando múltiples opciones de ataque desde donde hacer daño al rival, que se vieron desbordadas con el paso de los minutos. 

Victoria que nos hace encarar el fin de semana con mayor tranquilidad, sabedoras de que pase lo que pase acabaremos primeras en esta primera fase de la temporada. 




domingo, 14 de diciembre de 2025

Cadete Femenino: CB Oliva Activa't Oliva... 53 - 40... Tavernes

 El CB Oliva se enfrentaba al Tavernes en uno de esos partidos que siempre son sinónimo de energía, intensidad y dureza. Sin embargo, el primer contratiempo llegó incluso antes de que el balón se lanzara al aire: la lluvia dejó la pista exterior de Oliva impracticable, imposibilitando la disputa del encuentro en nuestra cancha habitual.



Gracias a la rápida gestión de Sam, el partido pudo disputarse finalmente en el pabellón de La Font d’en Carròs, por lo que es justo agradecer tanto a él como al Ayuntamiento de La Font su predisposición y ayuda al cedernos las instalaciones con tan poco margen de aviso.

El inicio del encuentro no pudo ser mejor para nuestros intereses. Una defensa muy sólida y ataques rápidos y efectivos nos permitieron abrir una primera brecha en el marcador. Las sensaciones eran inmejorables y, para quien no conociera a ambos equipos, podía parecer que el partido iba a convertirse en un cómodo paseo.

Nada más lejos de la realidad. El Tavernes demostró una vez más su carácter competitivo y su espíritu de lucha, negándose a rendirse a las primeras de cambio. Poco a poco el encuentro se igualó en intensidad, aunque el CB Oliva supo mantener la ventaja obtenida en los primeros minutos.

No se lograron parciales definitivos, pero cada intento de acercamiento por parte de las rivales encontraba respuesta inmediata en nuestras jugadoras. Así, en un constante tira y afloja, el equipo supo gestionar la renta y cerrar el partido con una merecida victoria.

Un triunfo que nos deja con un récord de 7-0 a falta de una jornada para el final, mientras que el resto de equipos acumula un mínimo de dos derrotas. Esto nos convierte matemáticamente en campeonas de grupo cuando aún queda una jornada por disputar.

Senior Autonómico: Gandia ... 86 - 91 ... CB Oliva Mompó-óptica

 El CB Oliva visitaba este fin de semana la cancha del Gandia en un derbi muy especial. Tras el partido de las chicas en Oliva, llegaba el turno de los chicos en tierras gandienses. Estos encuentros siempre son algo más que un partido: nadie quiere perdérselos, todos los jugadores quieren disputarlos y la afición los espera con ganas.



Y el partido no defraudó. Fue un auténtico encuentro de manicomio, una montaña rusa de emociones en la que los parciales iban de un lado a otro sin dar tregua. La primera parte fue la más equilibrada, con intercambio constante de canastas. En el primer periodo los de Gandia salieron beneficiados (23-16), mientras que en el segundo fue el CB Oliva quien dio un paso al frente para ajustar el marcador y llegar al descanso con un ajustado 39-38 favorable a los locales.

Tras el descanso llegó la locura. El CB Oliva firmó un espectacular parcial de 3-18 que colocó el marcador en 42-56. Parecía que por fin el equipo había encontrado la dinámica correcta, abriendo una brecha importante y volando hacia la victoria. Pero el baloncesto, caprichoso como pocos deportes, tenía preparado otro giro de guion.

En apenas cinco minutos, el Gandia respondió con un demoledor parcial de 15-3 que dejaba el marcador en 57-59. La situación se agravó con el inicio del último cuarto: un 12-1 para los locales los colocaba 69-60 a falta de cuatro minutos. En solo diez minutos, el CB Oliva había pasado de ganar de 14 a perder de 9. El equipo parecía a la deriva, sin rumbo ni reacción.

Entonces apareció Jaume. Un triple suyo despertó al equipo del letargo y desató una bendita locura. El CB Oliva reaccionó con carácter y corazón, llegando al final del tiempo reglamentario con ventaja de 71-73 tras un parcial de 2-13. Sin embargo, el Gandia, desde la línea de tiros libres, logró empatar el partido y forzar la prórroga.

En el tiempo extra, Cristóbal abrió el camino con un triple que dio confianza al equipo. Fue una prórroga de muchos puntos, en la que el CB Oliva volvió a mostrarse sólido para firmar un parcial de 13-18 y cerrar una victoria tan sufrida como merecida.

Un partido de locos: se tuvo ganado, se tuvo perdido y finalmente se acabó ganando. Porque el baloncesto es así, una montaña rusa de emociones donde nada es seguro, donde la alegría puede convertirse en tristeza en cuestión de minutos y los lamentos acabar transformándose en jolgorio. Esa es la belleza de este deporte, única e incomparable. 

Esperemos que esta victoria sea un punto de inflexión para el equipo, que cojan confianza, que crean en el trabajo y que crezcan juntos.

Senior Femenino: CB Oliva Mompó-óptica... 56 - 49 ... UPB Gandia

El CB Oliva recibía en su cancha al Gandia Básquet, uno de los grandes favoritos al título liguero. Dos equipos con solo una derrota en su casillero, ambos con bajas importantes, ambos conscientes de que el partido era algo más que una jornada más del calendario. Era el Derby de la Safor, los Gandia-Oliva siempre son algo más. Era una prueba de carácter, de fe y de identidad.



Las de Oliva llegabamos en una clara línea ascendente. Tras un inicio de temporada marcado por dudas, problemas y convocatorias cogidas con alfileres, el equipo comenzaba a reencontrarse consigo mismo. Jugadoras importantes regresaban, la confianza crecía y, poco a poco, empieza a nacer un equipo de verdad. Joven, muy joven —siete jugadoras menores de 20 años, algunas sin llegar aún a los 17—, pero con una convicción firme: el camino es el correcto. No sabemos dónde acabará el equipo en la clasificación, pero sí sabemos hacia dónde camina. Y eso, a veces, es lo más importante.

Desde la grada se percibía algo especial. No era una grada pasiva: animaba, sufría, empujaba, creía. Las pulsaciones iban subiendo incluso antes del salto inicial. Allí había gente que no solo miraba baloncesto, lo sentía.

El partido arrancó con un quinteto poco habitual, buscando energía en la presión, pero también experiencia para pensar cada ataque y sostener la defensa posicional. La apuesta funcionó. El encuentro se estrenó con un triple de Miriam que hizo estallar la grada. Aroa y Àngels castigaron en transición y el marcador reflejaba un ilusionante 7-2. Gandia respondió, como corresponde a un gran equipo, pero una canasta de Itziar y dos triples de Sandra permitían mantener la ventaja (15-10). El primer periodo se cerró con dos tiros libres de Miriam para el 17-12. Once jugadoras trabajando como una sola, una defensa solidaria y una grada entregada que celebraba cada esfuerzo como una canasta más.

Pero el baloncesto no concede treguas. El inicio del segundo cuarto fue un golpe durísimo. Gandia subió el nivel defensivo, nos vimso superadas y empezamos a perder balones, los espacios desaparecieron y el rival castigó cada error con contraataques y ataques bien elaborados. Además, el rebote se convirtió en un suplicio: segundas y terceras oportunidades que parecían interminables. De pronto, el 17-12 se transformó en un 17-28 tras un demoledor parcial de 0-16 en apenas seis minutos. En la grada, el silencio era de preocupación… pero no de rendición, la energía de nuestras jugadoras hacían pensar que el equipo se levantaría de la lona. Dos tiros libres de Eivile cortaron la sangría. Y entonces llegó la reacción, nacida más del corazón que de la pizarra. Una canasta de Sandra, un triple de Lea y cuatro puntos de Eivile —los últimos tras una asistencia magistral de Diana en una gran transición— devolvieron la esperanza. Al descanso, el marcador señalaba un 28-33. El partido seguía vivo. El equipo había sobrevivido a su momento más crítico. Y la grada lo sabía: aquel grupo no se iba a caer, se podría perder pero se iba a luchar hasta el final. 

El tercer periodo comenzó como un rugido. Parcial de 10-0. Defensa intensa, ataques con sentido, energía desbordante. El marcador se giraba hasta el 38-33 y la afición se levantaba de sus asientos, empujando cada posesión. Gandia reaccionó y el partido entró en un intercambio constante hasta llegar al final del cuarto con un 39-39 que dejaba todo para el último asalto. Quizá hubo opciones de abrir brecha, pero nadie se lamentaba: minutos antes, ese escenario habría sido un regalo.

El último cuarto fue una montaña rusa de emociones. Gandia golpeó primero (39-42), pero Oliva respondió con personalidad: tiros libres de Lea y Atou, y un triple de Miriam que hizo temblar la grada (45-42). El partido era puro nervio. Entonces apareció Atou. Silenciosa durante muchos minutos donde había defendido a un gran nivel, acechando, esperando su momento. Seis puntos consecutivos de nuestra pantera silenciosa lanzaron al equipo hasta el 51-44. La grada rugía, sufría, creía. Blanca sumó una canasta clave y un tiro libre de Eivile estiró la renta hasta el 54-44 a falta de minuto y medio. Parecía decidido… pero nadie respiraba tranquilo, porque en baloncesto nunca hay nada decidido hasta que se acaba y menos en estos partidos.

La precipitación dio vida a Gandia. Pérdidas evitables, decisiones apresuradas y un parcial de 0-5 que encogió corazones. La tensión era máxima. Entonces, Leyre anotó una canasta vital y el equipo se atrincheró atrás, defendiendo cada balón con el cuchillo entre los dientes. La grada empujó como si estuviera en la pista. Y ahí, entre nervios, sudor y orgullo, se cerró una victoria tan importante como merecida.

Una victoria inesperada para algunos, pero profundamente significativa para quienes creen en el proceso, un barco donde hay cada vez mñas tripulantes. Reflejo de una progresión real, de un grupo que aprende, que caerá otras veces, que perderá partidos, pero que nunca dejará de competir. Hoy se ganó a un gran rival, un equipo que estará arriba al final de la temporada. Y se hizo desde la entrega colectiva, la fe y el apoyo incondicional de una afición que vivió cada segundo como propio.

Este partido debe servir para creer. En el trabajo, en el equipo, en el potencial que hay dentro. Porque cuando un grupo joven cree, cuando una grada empuja y cuando el esfuerzo es innegociable, el futuro deja de ser una promesa y empieza a parecer una realidad.

jueves, 11 de diciembre de 2025

3x3 Solidario contra el Cáncer Infantil 🏀💙

 3x3 Solidario contra el Cáncer Infantil – Tu Mejor Jugada por Ellos

A veces, las victorias más importantes no se consiguen en una cancha profesional, sino en esos pequeños gestos capaces de cambiar vidas. Hoy, te invitamos a convertir tu pasión por el baloncesto en esperanza. Cada pase, cada tiro y cada punto que se anote en este torneo 3x3 solidario será un impulso directo para los niños y niñas que luchan contra el cáncer infantil.

Ellos viven cada día como un partido difícil, pero lleno de valentía. Nosotros podemos ser su equipo. Podemos ayudarles a seguir soñando, a seguir jugando, a seguir viviendo con ilusión.

Ven, participa, forma tu equipo o únete como voluntario. No importa tu nivel: lo importante es tu corazón. Tu presencia suma. Tu energía contagia. Tu ayuda transforma.

Juntos podemos encestar por una causa que de verdad importa.

Juntos podemos ser la luz que necesitan.

Juntos, por ellos.

📅 Fecha: sábado 27 de Diciembre 

📍 Lugar: Pabellón polideportivo de Oliva

💙 Inscripciones abiertas (605 96 11 17)– ¡Haz tu mejor jugada por la solidaridad!



Cadete Femenino: Algemesí... 48 - 53 ... CB Oliva Activa't Oliva

 

El CB Oliva visitaba la pista del principal adversario en la lucha por la primera plaza: el siempre complicado campo de Algemesí. Las nuestras llegaban invictas y las locales con una única derrota, precisamente ante Oliva. La ecuación era sencilla: una victoria nos dejaba la primera posición prácticamente asegurada a falta de dos jornadas, salvo hecatombe planetaria. Pero todas sabíamos que no iba a ser un partido fácil.

El equipo viajaba con bajas sensibles y jugadoras tocadas, y desde el inicio el rival endureció el juego, apretando especialmente sobre nuestras piezas clave. Aun así, arrancamos el encuentro con buen acierto y conseguimos una pequeña renta en el primer periodo (9-16). En el segundo cuarto logramos ampliarla ligeramente con un 9-12 que nos permitió llegar al descanso con un cómodo 18-28. Pero nada es

taba decidido. El partido, ya de por sí demasiado duro por la permisividad arbitral, fue subiendo de tono hasta convertirse en un choque extremo en ambos lados de la pista. Las jugadoras se calentaron, se dejó de jugar a baloncesto y la pista se transformó en un campo de batalla, una prueba de supervivencia. En esas aguas sabemos que solemos salir perdiendo: cuando jugamos a baloncesto, las cosas fluyen; cuando caemos en provocaciones y entramos en la guerra subterránea, no. Algemesí aprovechó ese contexto para recortar la diferencia hasta igualar el marcador al inicio del último periodo (42-42). Sin embargo, cuando peor pintaba todo, el equipo reaccionó. Sacamos orgullo, carácter, y con firmeza encadenamos un parcial de 2-11 que nos dio aire para encarar los últimos minutos. Las locales apretaron con un 4-0 final, pero no fue suficiente.


Victoria sufrida por 48-53 que nos deja en una posición privilegiada: dependemos de nosotras mismas. Toca seguir creciendo día a día; lo hecho hasta ahora no basta para afrontar la segunda fase a partir de enero. Disfrutemos del momento, pero sin conformarnos.